18
Oct
2023
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Los infames atentados terroristas de Hamás en Israel, el derecho de Israel a defenderse de conformidad con el Derecho humanitario e internacional y la situación humanitaria en Gaza (debate)
Señora presidenta, la barbarie de Hamás nos ha conmocionado profundamente. Ninguna causa —insisto, ninguna causa– justifica el asesinato de personas inocentes. Sentimos el inmenso dolor del pueblo de Israel. También sentimos el terrible sufrimiento expresado por los familiares de los rehenes, que hoy nos acompañan en el hemiciclo. Shira, Jonathan, Noam, no descansaremos hasta que vuestras familias vuelvan a casa. No tendremos mejor manera de ayudar a Israel que nuestro compromiso de no rendirnos ante la búsqueda de la paz, una paz que debe evitar volver a ser testigo de la masacre ocurrida anoche en el Hospital Al Alhi, con más de quinientos enfermos, niños y mayores palestinos asesinados. Señora Von der Leyen, además de mostrar la solidaridad de nuestra Unión con el pueblo israelí, que por supuesto lo tenemos que hacer —y usted lo hizo—, ¿le recordó al señor Netanyahu que los crímenes nunca se combaten con otros crímenes? ¿Le recriminó al señor Netanyahu el lenguaje indigno de su ministro de Defensa después de calificar de animales humanos a los habitantes de Gaza? ¿Le dijo al señor Netanyahu que su ultimátum para que un millón de gazatíes abandonasen sus hogares en pocas horas en una situación de desamparo era totalmente inaceptable? En definitiva, ¿le recordó que solo habrá paz duradera cuando los palestinos vean su futuro con esperanza? Señorías, en un momento en que la vida de millones de seres humanos corre peligro, la Unión Europea no puede cometer más errores, errores intolerables como el intento —propuesto por el comisario Várhelyi— de suspender toda ayuda a Palestina. Ahora tenemos la obligación de liderar una mediación internacional para lograr el alto el fuego, liberar a los rehenes israelíes y europeos, salvar a los heridos palestinos hacinados en hospitales y abrir un corredor humanitario en Egipto. No es momento de caer en batallas ideológicas ni de aplicar dobles raseros. Israel tiene todo el derecho de combatir a Hamás y de responder al atroz ataque del pasado 7 de octubre, pero está obligado a respetar el Derecho internacional. El asesinato de civiles en Gaza, el asedio con el corte de agua, alimentos, electricidad, medicamentos y el intolerable ultimátum de desplazamiento de la población suponen una violación del Derecho internacional humanitario. Señorías, después de la persecución del pueblo judío durante siglos y del exterminio de seis millones de judíos por la crueldad nazi, el pueblo judío alcanzó su sueño: un Estado propio. También hace mucho tiempo que el pueblo palestino tiene derecho a lograr su propio sueño: el derecho a un propio Estado, a un Estado palestino que pueda convivir en paz con el Estado de Israel. Porque la paz siempre es posible. Y si la paz fue posible después de milenios de guerras aquí en nuestra tierra, en la tierra que ahora pisamos, también puede y debe ser posible en la tierra de Oriente Próximo. La responsabilidad de la Unión Europea como potencia exportadora de paz es actuar unida para contribuir a una solución pacífica y justa, por imposible que parezca; una solución para construir un Oriente Próximo, libre y sin odio; un Oriente Próximo donde los muros caigan eternamente y las armas callen para siempre; un Oriente Próximo de caminos abiertos, escuelas, hospitales, viviendas dignas. En definitiva, un Oriente Próximo que al final podamos llamar hogar. Ahora que acaban de cumplirse treinta años de la firma de los Acuerdos de Oslo, hay que recordar que el único camino posible hacia la paz nos lo enseñó el primer ministro laborista, Isaac Rabin. Sacrificó su vida por la paz y hoy sus palabras nos deben guiar para avanzar en el proceso de paz como si no hubiera terrorismo y combatir el terrorismo como si no hubiera conversaciones de paz.