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Democracia y derechos humanos en Tailandia, en particular la Ley de Lesa Majestad y la deportación de los refugiados uigures
Condenamos cualquier violación de los derechos humanos, ya sea en Tailandia, en cualquier país de la UE o en cualquier otra parte del mundo. Cuando el PE ha ignorado en gran medida la situación en Tailandia en los últimos años, es en un momento de acercamiento con la República Popular China que surge esta resolución, instrumentalizando cínicamente la migración y los uigures (que han estado detenidos durante diez años en centros de detención tailandeses sin ninguna consideración previa). La UE no tiene moral, debido a las políticas que defiende, promueve e implementa con respecto a los migrantes y refugiados, para dictar juicios sobre terceros sobre esta cuestión. No vigilamos ni denunciamos la instrumentalización de los derechos humanos, para que, bajo su pretexto, se promuevan políticas coercitivas de relación u operaciones encubiertas y encubiertas de injerencia extranjera y políticas de confrontación a nivel internacional, que apuntan, además de a Tailandia, a la República Popular China. La relación de la UE y sus Estados miembros con otros países debe guiarse por el respeto de su soberanía e independencia, de conformidad con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho internacional, respetando el derecho de los pueblos a decidir su destino, sin injerencias externas, promoviendo la paz y la cooperación mutuamente beneficiosa.