13
Dic
2023
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Competencia, Derecho aplicable, reconocimiento de las resoluciones y aceptación de los documentos públicos en materia de filiación y creación de un certificado de filiación europeo (debate)
¡Señor Presidente! La bebé Sara ahora tiene cuatro años, le gusta reír, juguetea y ciertamente tiene su propia cabeza. Ella es criada por dos personas que la aman, que se aman. Pero el amor a veces puede ser complicado, porque Sara no tiene los mismos derechos que otros niños de su edad, porque sus derechos y los de sus padres Kalina y Jane están restringidos en Bulgaria y en otros diez países de la UE. Porque pueden ser objeto de discriminación en once Estados miembros. Porque once Estados miembros están más interesados en cómo se concibió Sara que en cuánto la quieren o en cómo será su futuro. Por lo tanto, apoyamos la propuesta de la Comisión de dar a las parejas del mismo sexo el derecho a su hijo y a sus hijos el derecho al amor parental. Estamos consternados de que esta propuesta ya sea una línea roja para tantos Estados miembros, ya sea por una falsa preocupación por sus denominados valores tradicionales —aquí buenos saludos al Kremlin y al Sr. Putin— o por una falsa consideración por supuestas formalidades. No es nuestro trabajo complicar el amor. Nuestro trabajo es apoyar a todos los niños en la UE, sin importar dónde vivan, sin importar el género de sus padres. Las familias arcoíris deben ser reconocidas en cada Estado miembro, de lo contrario se socavarán los derechos fundamentales de los padres y los niños.