Señor presidente, señorías, hoy no hablo solo como eurodiputada, sino como mujer y madre que dará a luz en unos días. Y os quiero mostrar la belleza de una vida que ya ocupa su lugar en este mundo. Escuchándoles, me pregunto: ¿por qué tienen miedo a la vida? ¿Por qué tienen miedo a un bebé? ¿Quién no puede enamorarse del milagro de una vida diminuta que se desarrolla por sí misma? Niegan una realidad que nos trasciende. Dentro de nuestro cuerpo hay una vida completa, ya desde su inicio, con toda su dignidad y derechos, con un valor infinito siempre, con independencia de las circunstancias, por muy complicadas que sean. Apoyemos a las mujeres. El único parto que realmente duele y duele sin medida es aquel que no llega a su plenitud por decisión propia. Todos debemos cumplir con la misión de proteger cada nueva vida y que su ternura nos llene de esperanza. Somos muchos los que queremos que así ocurra y nos esforzamos por ello, en Texas, en el Parlamento Europeo y en el mundo entero. El amor y la belleza salvarán el mundo.
Autoridad Europea de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias: garantizar un enfoque coordinado de la Unión de cara a futuras crisis sanitarias y papel del Parlamento Europeo al respecto (debate)
Señora presidenta, señora comisaria, no podemos limitarnos a debatir hoy en esta Cámara sobre el papel del Parlamento Europeo en la HERA. Hay otras muchas cuestiones que son objetivamente más relevantes si se pretende que en cuatro meses esta nueva Autoridad sea efectiva, operativa y útil a la hora de gestionar cerca de 50 000 millones de euros hasta 2027. La salud es competencia de los Estados miembros. Por eso, necesitamos conocer la estructura y funcionamiento de esta Autoridad, los mecanismos de coordinación con los Estados, los instrumentos que se van a poner al servicio de la HERA para garantizar la disponibilidad, acceso y distribución de medicamentos. ¿Cuáles son los planes de la Comisión para que no se solapen competencias con agencias cuyos mandatos acaban de ser ampliados, como la EMA o el ECDC? En definitiva, señora comisaria, apoyaremos los esfuerzos para desarrollar una industria farmacéutica europea y mejorar nuestra capacidad de investigación y de respuesta ante emergencias sanitarias. Pero necesitamos garantías para evitar que buenas ideas se transformen en estructuras mastodónticas sin valor añadido para el ciudadano europeo y que difuminen la soberanía de las naciones.
Impacto de la violencia doméstica y del derecho de custodia en las mujeres y los niños (debate)
Señor presidente, señorías, las legislaciones nacionales, en sus códigos, ya regulan los comportamientos violentos con carácter objetivo y no discriminatorio. Que la Unión se entrometa en estas materias supone una injerencia en su soberanía. Las leyes deben garantizar seguridad jurídica y basarse en una premisa fundamental: todos somos iguales ante la ley, hombres y mujeres. La agresividad no conoce de sexos y la violencia es reprobable en cualquier caso. Un tema tan delicado como la custodia, pudiendo mediar una agresión, debería tener un tratamiento jurídico serio y riguroso. Y no de esta forma confusa incluyendo conceptos ideológicos variopintos, sin un significado preciso. Pueden conducir a interpretaciones y decisiones erróneas con fatales consecuencias. En este informe se propone juzgar sobre la base de indicios no probados, interpretaciones subjetivas, presuponiendo siempre la culpabilidad... del varón, como si fuera un delincuente. Pero, ¿dónde está el derecho a la presunción de inocencia? Esto supone un abuso de la justicia que lleva a las familias a litigios, a enfrentamientos que perjudican a los niños de por vida, dando pie a un cúmulo de denuncias infundadas, mientras que las víctimas reales siguen indefensas. La introducción de la ideología de género en las normas provoca la desconfiguración del Estado de Derecho, introduce la desigualdad y la enemistad entre el hombre y la mujer y magnifica los conflictos, fomentando la división en las familias y generando todavía más violencia en la sociedad.
Definición de la violencia de género como nuevo ámbito delictivo recogido en el artículo 83, apartado 1, del TFUE (continuación del debate)
Señora presidente, colegas, después de conseguir el reconocimiento ante la ley de la igualdad entre el hombre y la mujer, vienen ahora con propuestas que la destruyen. Las legislaciones nacionales ya recogen todos los tipos delictivos de agresión hacia cualquier persona. La perversidad de la ideología de género se consumaría con esta acción, conquistando el corazón de las leyes. Es el mayor retroceso en la igualdad. Es falso que se vaya a proteger a la mujer. La verdadera intención es otra: sembrar inseguridad y desconfianza. Enfrentar a los hombres y mujeres. Romper la unidad de la sociedad, de la familia. A los hijos se les muestra la relación de sus padres como una lucha de poder, incluso por su custodia, privándoles de sus padres, dividiéndoles en los afectos. Eso sí, nadie en este mundo puede dudar ni disentir sobre estas ideas. Quien lo haga se verá perseguido por las leyes que se han legitimado aquí, en el propio Parlamento Europeo. Es una intromisión en los derechos y libertades, en especial en la libertad de expresión. Todavía más: en la libertad de conciencia, fundamento de los propios derechos humanos.
Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades - Amenazas transfronterizas graves para la salud (debate)
Señor presidente, hoy tomo la palabra en nombre de la señora Kopcińska, ponente de este informe. Ella no puede estar presente debido al fallecimiento de su madre. Desde aquí le mando un fuerte abrazo y todo mi apoyo en estos momentos difíciles. Han pasado exactamente veinticinco semanas desde que empezamos a trabajar en el Parlamento sobre el mandato revisado del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades. Ha sido un tiempo de mucho trabajo, con muchas ideas para mejorar la propuesta de la Comisión. Ideas que se han debatido con mucha franqueza durante las reuniones y, a pesar de las diferencias entre los grupos políticos, hemos conseguido encontrar un sólido enfoque común. La pandemia de la COVID ha demostrado claramente que nuestra disposición para gestionar las amenazas sanitarias emergentes debe ser más estructurada y ofrecer acciones precisas para futuras crisis sanitarias a nivel de la Unión. Por ello, los trabajos sobre el mandato ampliado del ECDC se han convertido en una preocupación central. La señora Kopcińska, ponente de este informe, quiere agradecer a la comisaria Stella Kyriakides el proyecto de propuesta que se ha presentado en el marco del paquete de la Unión de la Salud. La señora Kopcińska es una firme defensora de esta propuesta y, en su opinión, la posición del Parlamento complementa constructivamente este texto que añade propuestas importantes. Citando a Benjamin Franklin, los mejores médicos dan el menor número de medicinas. Guiada por este principio, Joanna Kopcińska, también médico de formación, ha intentado por tanto encontrar soluciones adecuadas y lograr sinergias entre el ECDC, la Comisión y los países, asegurando al mismo tiempo que los recursos se ajusten a nuestras capacidades reales. En cuanto a las prioridades, el Parlamento se ha centrado en varios elementos claves: reforzar la preparación del Centro, mejorar la notificación de datos y garantizar la evaluación fiable del riesgo epidemiológico. En cuanto al refuerzo de la preparación, creemos que los planes de preparación y las recomendaciones para las crisis sanitarias y las pandemias en la UE deben respetar las competencias y responsabilidades establecidas en los Tratados de la UE y basarse en indicadores desarrollados en cooperación con los Estados miembros. Por eso, hacemos hincapié en la responsabilidad y la competencia dentro del informe, ya que en última instancia realmente son los Estados miembros los que tendrán que aplicar estas recomendaciones del Centro. En cuanto a la mejora de la notificación de datos en toda la Unión, la ponente considera que, para reforzar la vigilancia epidemiológica, los Estados miembros deberían intentar intensificar las notificaciones de los indicadores del sistema sanitario. Solo así, intensificando el análisis y la movilización mediante la recogida y el tratamiento de más datos de los Estados miembros, podremos mejorar realmente la seguridad. En el contexto del trabajo de la evaluación de riesgos, también fue muy importante la Decisión del Defensor del Pueblo Europeo en la investigación estratégica OI/3/2020 sobre el trabajo del Centro. Uno de los problemas claves identificados en la Decisión era la subestimación de la capacidad de los Estados miembros para prevenir y controlar los brotes de enfermedades. Por ello, hemos actuado sobre el trabajo del Defensor del Pueblo y hemos tratado de aumentar la transparencia y la responsabilidad, así como de dotar al Centro de las herramientas que necesita para cumplir su mandato de prevenir y controlar próximas pandemias. Cuando hablamos del apoyo real a las actividades del Centro, es fundamental referirse a los planes nacionales de preparación de los Estados miembros, ya que las recomendaciones del Centro se utilizarán para adoptar planes más amplios a nivel de todos los Estados, alineados con un marco de información y control presupuestario completo y transparente. En cuanto a la aplicación del mandato para abarcar las enfermedades no transmisibles —el tema candente durante los trabajos en comisión—, estamos de acuerdo en que el Centro podría convertirse en una ventanilla única para la información sanitaria a nivel de la UE y para el intercambio de datos entre los Estados miembros. Esto permitiría nivelar el campo de juego de toda la Unión a través de un mayor apoyo técnico, creación de capacidades, intercambio de conocimientos y actividades coordinadas. Sin embargo, esta tarea va mucho más allá de las actividades actuales del Centro, y debemos abordar esta nueva responsabilidad con cautela para no obstaculizar el trabajo de control de las enfermedades transmisibles, que debe seguir siendo la actividad principal de la agencia. En conclusión, la ponente Joanna Kopcińska desea reiterar, al debatir el aumento de la preparación de la UE, especialmente en el contexto de la Unión Europea de la Salud, que debemos ser prácticos y gestionar las expectativas cuando se trata del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades. Como se ha mencionado anteriormente, debemos reflexionar cuidadosamente sobre la incorporación de las nuevas tareas en el contexto de su limitada capacidad financiera y organizativa. Por otra parte, debemos esforzarnos por lograr sinergias entre el Centro, la Comisión y los Estados miembros para conseguir los mejores resultados posibles. Como observación final, existe un claro solapamiento entre esta propuesta y el trabajo de la señora Trillet-Lenoir sobre las amenazas transfronterizas graves para la salud. En la nueva estructura propuesta por la Comisión, este Reglamento es la columna vertebral de la Unión de la Salud, mientras que el Reglamento ECDC actúa como su ejecutivo. Esto debería tenerse en cuenta en la medida que avancen los trabajos de estos expedientes bajo la Presidencia de Eslovenia. La ponente, una vez más, desea agradecer a sus colegas y los demás grupos políticos su fructífera colaboración y confianza mutua, y espera seguir colaborando durante las próximas negociaciones interinstitucionales.
Agencia Europea de Medicamentos (continuación del debate)
Señora presidente, señora comisaria, deseamos que el nuevo papel de la EMA sirva, de una manera efectiva y práctica, para mejorar la coordinación y favorecer la comunicación en todo el sector, en momentos críticos como el que estamos viviendo; aumentar la base científica en la toma de decisiones; agilizar los ensayos clínicos y los registros de medicamentos; generar instrumentos eficaces para hacer frente a situaciones de desabastecimiento. Pero este debate no acaba aquí; continúa con el desafío de diseñar una estrategia farmacéutica que proporcione el soporte legal que incentive oportunidades en el campo de la salud. Debemos responder de manera eficaz a las expectativas de los ciudadanos, pero teniendo en cuenta que una mejor coordinación no sea, de ninguna manera, el pretexto para una intromisión en las competencias de los Estados miembros, y que tampoco se genere el obstáculo de un exceso de burocracia y complejidad en la gestión y en la toma de decisiones.