14
Jun
2023
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Gestación por sustitución en la Unión: riesgos de explotación y comercialización (debate de actualidad)
Señora presidenta, señor comisario, señorías, nuestras constituciones, los Tratados de la Unión Europea y el Estado de Derecho occidental tienen como base la protección de la dignidad de la persona. La Declaración Universal de los Derechos del Hombre es la máxima expresión en este sentido. En el caso de la filiación, siempre se han buscado herramientas jurídicas que defiendan el derecho del niño a conocer a sus padres y ser cuidado por ellos. Evitar el riesgo de que a una madre puedan arrebatarle a su bebé. Todo eso está en riesgo hoy. La tecnología ha dado pie a ciertas prácticas en reproducción, sin la oportuna reflexión. La gestación subrogada está repleta de innegables dilemas éticos y legales. Existen casos de niños encargados para abusar de ellos o abandonados por ser considerados —perdón por la expresión— defectuosos. Mujeres privadas de libertad, contratos nulos porque el bien de la persona es indisponible. La persona es sujeto de derechos, nunca puede considerarse un objeto de transacción. Esta mercantilización de las relaciones, la cosificación de las personas, verlas como un objeto de mero deseo, es inasumible porque transforma el tratamiento que merece toda persona, pretendiendo acabar con el valor inherente e infinito que confiere nuestra existencia. Señores, tengan en cuenta el impacto que tiene en nuestra sociedad una mirada de este tipo. La persona humana adquiere su estatus desde su génesis, con una carga genética única e irrepetible, herencia de su padre y de su madre, de generación en generación. No se puede disociar la expresión de la vida de la dimensión afectiva y familiar. Busquemos un sistema legal robusto que evite el riesgo de la ruptura de los vínculos que de forma natural unen a padres y a hijos. La propuesta de regulación de la Comisión va en esta preocupante dirección.