31
May
2023
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Acoso sexual en la Unión y análisis del movimiento #MeToo (debate)
Señor presidente, el acoso es una vulneración de derechos humanos que deteriora la salud física, psicológica y sexual de las personas, su autoestima y su entorno; impide que las víctimas accedan al mercado de trabajo, permanezcan en él o progresen profesionalmente, sobre todo si son mujeres. Una vulneración de derechos que apenas se denuncia, entre otras cosas, porque está normalizada, porque se usan estereotipos que culpabilizan a las víctimas, por miedo a las represalias, a la revictimización o a la pérdida del trabajo. Una conducta que se sigue viendo hoy como un problema particular de quien la sufre. El Parlamento Europeo no es un lugar seguro, y las medidas adoptadas hasta el momento son insuficientes. Llevamos años pidiendo formación obligatoria, auditorías externas, más datos y mayor transparencia, procedimientos más cortos, asesores confidenciales, mediadores externos, sanciones contundentes… y aquí seguimos. Apenas conocemos nada de lo que pasa en nuestros pasillos y despachos porque demasiadas veces hay una estructura de poder anquilosada que se sostiene sobre el abuso, el silencio y la impunidad; pero no hay mal que cien años dure. Pueden estar seguros de que vamos a acabar con ella.