Papel de la diplomacia preventiva en el tratamiento de conflictos enquistados en todo el mundo: ¿oportunidad perdida o cambio para el futuro? (debate)
Señora presidenta Hautala, señor comisario Schmit, quiero felicitar en primer lugar a Željana Zovko por su liderazgo y a los ponentes alternativos por su flexibilidad, y poner en relación este dosier con otro que se vota mañana sin debate, que es el de diplomacia parlamentaria de Jordi Solé y que acaba de ser mencionado por Lukas Mandl. En conjunto, creo que completan una reflexión política que hemos realizado a lo largo de la legislatura y que tiene un cierto valor, en el que hemos tratado muchos temas: diplomacia cultural, inteligencia, sanciones, la Escuela Diplomática —una iniciativa que sale de este Parlamento— que conforman un buen paquete de reflexión. En las zonas mediterráneas solemos decir que los incendios se apagan en invierno. Ese es el espíritu de la diplomacia preventiva, una diplomacia más necesaria que nunca en este endiablado escenario internacional tan reactivo al que se refería el comisario. El informe es muy completo, es imposible repasarlo, pero quiero resaltar un punto de vista que es la necesidad de la adaptación cultural de nuestra diplomacia a los diferentes escenarios en los que tiene que actuar.
30.º aniversario de los criterios de Copenhague: hacia las próximas adhesiones (debate)
Señor presidente, señora comisaria, señora secretaria de Estado, en materia de ampliación siempre parece haber una tradicional tensión que, a veces, se convierte en una especie de falso dilema entre las consideraciones geopolíticas y las del examen de valores y principios. Siempre, desgraciadamente, la situación geopolítica juega para rebajar las exigencias en materia de coincidencia de valores. Es verdad que, históricamente, los procesos de ampliación de la Unión se han producido en situaciones geopolíticas: las tres democracias del sur después de sus transiciones, el acercamiento de todo el Este tras la caída del imperio soviético... Pero el camino de la adhesión es un camino normativo y enfocado a los valores, en el que no hay atajos. Utilizo la misma expresión que ha utilizado el colega Bilčík. Es normativo, no es transaccional y está basado en mérito. Cuidado, por tanto, con las excesivas flexibilidades por razones geopolíticas: porque, además, algunos otros candidatos, como Turquía, harán jugar cualquier flexibilidad en favor de sus condiciones. Y, por cierto, habrá que plantearse, en algún momento, si un proceso de adhesión puede durar eternamente sin ningún progreso como está siendo el caso de Turquía.
Situación humanitaria en Gaza, necesidad de liberar a los rehenes y de declarar inmediatamente una tregua humanitaria que conduzca a un alto al fuego, y perspectivas de paz y seguridad en Oriente Próximo (debate)
Señor presidente, señor Borrell, quiero agradecerle su impecable posición política, pero también su posición moral en la gestión nada fácil de un conflicto tan envenenado. Lamento que la Comisión (que empezó fatal), tras el daño que le hizo la posición inicial del comisario Várhelyi a la Unión Europea, hoy se haya dedicado solo a describir la situación sin establecer ninguna responsabilidad política por lo que está pasando. Señor Borrell, yo quiero advertirles a usted y a mis colegas del enorme riesgo que corremos por las acusaciones desde el Sur Global de que la Unión actúa con dobles raseros morales en sus juicios sobre los muchos conflictos recientes. Algunas acusaciones con razón y otras no, pero el riesgo del desarme definitivo de nuestro poder blando está ahí presente. Nosotros, tan exhibicionistas de nuestros principios y nuestros valores, no podemos ofrecer al mundo una imagen peligrosa de incoherencia moral, juzgando de modo diferente conflictos u operaciones militares por encima de las fronteras internacionales con excusas preventivas. Para esta Casa, el respeto al Derecho internacional es nuestra brújula, sin preferencias ni excepciones. Y nos duelen igual los niños muertos sean israelíes o palestinos.
Refuerzo del derecho de participación: legitimidad y resiliencia de los procesos electorales en los sistemas políticos iliberales y los regímenes autoritarios (debate)
Señora presidenta, gracias, señora comisaria, por recordar aquella ingenuidad del fin de la historia y de que nos dirigíamos a un mundo de democracias. Gracias, señora Hautala, por recordar que nos conocimos hace ya unos años en una misión electoral en Armenia. También he coincidido con el señor Mariani en alguna otra misión electoral y quería abordar precisamente alguna de las cuestiones a las que él se ha referido, y en diferente modo también el señor Wallace. Cuando nosotros vamos a hacer una observación electoral lo hacemos por invitación del Gobierno, de tal manera que es difícil plantear que esto es una interferencia con la soberanía de un país o es una intromisión en los asuntos internos. De hecho, el problema que tiene ahora la Unión Europea es que estamos dejando de recibir invitaciones porque estos regímenes iliberales no quieren testigos de sus prácticas en torno a las elecciones. Y es verdad, como decía el señor Wallace, que a lo mejor aparecemos como alguien que quiere actuar de una manera paternalista, pero lo hacemos a invitación de los países, y los países nos invitan y nos piden que les hagamos recomendaciones para mejorar su sistema electoral, que es a lo que nos dedicamos. Y yo querría recordar que nosotros ejercemos esta función de observación electoral, junto con otras de promoción de la democracia, no solo por una convicción sobre la universalidad de los valores que defendemos, sino también por un interés. Esto no es solo exportación del mundo occidental, de sus valores, a veces tildados de neocoloniales. Yo lo que les recuerdo a sus señorías es que un mundo de democracias es un mundo más seguro porque las democracias son previsibles, porque las democracias tienen sistemas de controles y equilibrios, tienen prensa libre y tienen una opinión pública crítica y, por tanto, sus decisiones generalmente son bastante previsibles. Y, sin embargo, los sistemas autoritarios se caracterizan porque el humor de una sola persona puede provocar una guerra o un desastre. Por tanto, quiero recordar que esas recomendaciones que emitimos (y que yo creo que deberían ocupar un lugar más destacado en la agenda de la política exterior de la Unión Europea) las hacemos por invitación de los propios países que visitamos. Gracias a todos los negociadores. Yo creo que la Recomendación ha quedado muy bien. Y gracias por el excelente debate.
Refuerzo del derecho de participación: legitimidad y resiliencia de los procesos electorales en los sistemas políticos iliberales y los regímenes autoritarios (debate)
Señora presidenta, en este ambiente íntimo de última hora agradezco la atención de los diputados, con algunos de los cuales he negociado como ponentes alternativos y con los que ha sido un verdadero placer elaborar este documento, que me gustaría enmarcar en lo que ha sido la política legislativa de algunas comisiones en este período legislativo. Porque, en política exterior, a veces saltamos de crisis en crisis sin que haya un momento adecuado para reflexionar sobre los aspectos horizontales de la política o sobre los instrumentos de la política exterior. Y, sin embargo, en esta última parte de la legislatura yo creo que hemos producido un buen paquete de documentos y recomendaciones, entre los que yo señalaría el relativo a la diplomacia preventiva y otros sobre la diplomacia parlamentaria, la defensa del multilateralismo, el funcionamiento del Servicio Europeo de Acción Exterior, la idea de la Escuela Diplomática Europea, la diplomacia cultural y la colaboración con los servicios de inteligencia en crisis exteriores. Y ahora querríamos, con esta Recomendación, unir la preocupación de la Comisión de Asuntos Exteriores y la Subcomisión de Derechos Humanos, en las que nos hemos preguntado durante años cómo lidiar con la creciente presencia y asertividad de regímenes autoritarios e iliberales, regímenes que siguen manteniendo una característica muy esencial a pesar del deterioro democrático, que es pretender que hacen elecciones, de tal manera que la urna sigue siendo una especie de tótem de la tribu incluso en algunas de las dictaduras más brutales: hay que fingir que se tiene una legitimidad democrática. Y por eso mismo está cambiando la naturaleza de la propia observación electoral. La observación electoral ha sido durante muchos años una forma de asistencia a los países para que hicieran mejor las elecciones y en este clima está convirtiéndose en una especie de sistema de alerta temprana sobre la legitimidad de los regímenes autoritarios. Esta Recomendación aborda el asunto desde una perspectiva distinta de las que hemos utilizado hasta ahora: desde el punto de vista del derecho de cada ciudadano a participar en elecciones justas y libres. El derecho de participación no es un derecho que tenga tanta tradición como el derecho de expresión, de manifestación, o de reunión, pero está en todos los tratados internacionales de derechos y nos permite, por tanto, utilizarlo como otro elemento en la confrontación ideológica con los sistemas autoritarios e iliberales porque podemos activarlo como un derecho ciudadano. Por eso, en esta Recomendación engarzamos con el hecho de que las elecciones son un proceso: cuidado con una impresión, que se da en los sistemas autoritarios, de que las elecciones son una cosa que pasa un día, mientras que todo el larguísimo proceso de registro de participantes, financiación de partidos, acceso a medios, acceso a la judicatura, confección de los censos, parece quedar fuera de la atención o de lo que los ciudadanos normales consideran unas elecciones. Por tanto, hay que poner en conexión este derecho de participación con otros derechos de los que he hablado: reunión, manifestación... Hay que procurar que el derecho de participación evite cualquier tipo de discriminación entre los votantes y hay que abordar la cuestión de la información, que en estos regímenes autoritarios es en muchos casos mera propaganda de los regímenes. Y para eso tenemos herramientas, como la difusión de un contrarrelato frente al relato de las democracias siempre a punto de caer, una nueva idea de la observación electoral internacional e interna, la lucha contra la desinformación (especialmente grave en los períodos electorales), la inclusión de la integridad electoral en los diálogos de derechos humanos de las delegaciones de la Unión Europea en otros países, y las sanciones para aquellas personas que en los sistemas iliberales dificulten el derecho de participación, todo ello en el marco de una política que yo creo que hay que seguir enmarcando en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Doy las gracias a los ponentes alternativos, y será un placer participar en el debate.
Señora presidenta, señor comisario, felicidades por el trabajo. Sabe que yo suelo ser muy crítico con su gestión, pero creo que hacer diez informes de esta entidad es un gran trabajo de usted y de su equipo. Creo que, en Georgia, estamos corrigiendo el error que se cometió hace unos meses. Yo creo que poner a Georgia en una situación más proactiva seguramente quitará razones a los que tienen menos entusiasmo dentro del país para acercarse a Europa. Y, siguiendo la idea del colega Bütikofer, hay un país, quizá dos, muy particular en este paquete: Turquía no camina hacia adelante. Turquía no avanza perezosamente o con dificultades. Turquía retrocede en materia de estándares democráticos y, por tanto, hay que ponerla en una situación diferente. Cuidado con las ofertas generales a todos los países candidatos cuando no todas las voluntades políticas van en la misma dirección. Reitero una idea que yo le dije esta mañana: no hay atajos geopolíticos. Una cosa es que el proceso de ampliación se desencadene por una situación geopolítica y otra cosa es que el proceso de adhesión es un proceso basado en méritos, en cualquier caso. Estoy hablando de Turquía y estoy hablando también de algunos vecinos del Este. Por tanto, sea cuidadoso con no entrar en esta lógica de que en algunos países candidatos, como nos necesitan por otros motivos, no miren los estándares democráticos.
Conclusiones de la reunión del Consejo Europeo de los días 26 y 27 de octubre de 2023 - Crisis humanitaria en Gaza y necesidad de una pausa humanitaria (debate conjunto - Conclusiones del Consejo Europeo, crisis humanitaria en Gaza y necesidad de una pausa humanitaria)
Señora presidenta, señora Montserrat, en España se está desarrollando un procedimiento constitucional habitual en el que el rey ha encargado una segunda investidura al señor Sánchez porque la de su líder ha fracasado. Y mientras los negociadores de las fuerzas parlamentarias desarrollan esa negociación —repito, las fuerzas parlamentarias están negociando— ustedes se han unido a los nazis, a los franquistas y a los fascistas para organizar algaradas callejeras en las que se pide incluso que la policía desobedezca a sus autoridades en contra de un procedimiento constitucional. Ese es el verdadero riesgo para el Estado de Derecho en España. Señor Tertsch, la posición del Gobierno español es nítida, clara y repetida: condena a la acción terrorista de Hamás, petición de contención y de legalidad en la respuesta de Israel y un alto el fuego humanitario. Creo que todos haríamos bien si escucháramos una segunda vez lo que nos acaba de decir nuestro colega López Istúriz.
Una auténtica Europa geopolítica ahora (debate de actualidad)
Señora presidenta, ser un actor global requiere bastante más que la mera voluntad política. Se requiere una revisión a fondo de los actores y los instrumentos de esa política exterior, porque saltamos de crisis en crisis y no hay mucho tiempo para reflexionar sobre ello. ¿Quién representa a la política exterior de la Unión Europea? Decía el colega del PPE que la solución a la pregunta era la señora Von der Leyen. No, la señora Von der Leyen ha creado la pregunta con un hiperactivismo mal dirigido que está poniendo a la Unión Europea en una situación a veces incómoda. Con la misma regulación jurídica, esta pregunta nunca se ha hecho en el pasado y hoy sí se hace. Kissinger tenía un problema y Blinker lo sigue teniendo porque hay todavía muchos teléfonos a los que llamar y la señora presidenta de la Comisión está siempre comunicando, porque lo ha dicho hoy: estaba hablando con Jordania, con Egipto y con los Emiratos. ¿Qué hace la presidenta de la Comisión hablando en este conflicto con esos países? ¿Bajo qué mandato puede hacerlo? Y ahora, además, se suma la presidenta Metsola a este cortejo confuso de egos, para el cual la única receta que yo recomiendo es que dejen trabajar al señor Borrell, porque al menos el señor Borrell no está en una campaña personal. Y financiemos adecuadamente el Servicio Europeo de Acción Exterior para que no tenga que negociar cada mes los fondos para llevar adelante una política exterior de la Unión Europea.
Señora presidenta, gracias a los intervinientes por sus aportaciones y por sugerir asuntos que podrían haberse incluido en el informe. Pero yo quiero explicarles por qué nos parecía que no había que hacerlo este año. Los ponentes acordamos un texto corto y sin muchas menciones particulares. Se pueden mencionar más iglesias, se pueden mencionar más periodistas, se pueden mencionar más casos, pero el mensaje político seguiría siendo el mismo. Por eso quiero que entiendan cuál ha sido nuestro criterio a la hora de seleccionar enmiendas. Pero vayamos a algo más sustancial. Señor comisario, muchas de sus señorías han hablado de la importancia de Turquía —el señor Kyuchyuk, el señor Nistor, el señor Mandl...—, han hablado de anclar a Turquía, de que sea un socio, un vecino, un aliado. Usted es el comisario de Vecindad y de Ampliación. Por ello, me parece muy importante, que, cada vez que hablemos de Turquía, distingamos los expedientes con un vecino de los expedientes con un candidato. A veces, Turquía los mezcla y no me gustaría que fuera el criterio de Bruselas. El proceso de ampliación es el proceso de adhesión y es el proceso basado en valores y en los criterios de Copenhague. El de vecindad incluye todo lo que usted ha dicho. Incluye todas las políticas digitales, de migración, todo lo que podamos colaborar con un vecino, que será bienvenido, pero nunca lo mezclemos con el proceso de adhesión, que es un proceso de naturaleza diferente, normativo, y cuyo objetivo es un acercamiento en principios y valores, no solo en intereses. Me gustaría que tanto el Parlamento como la Comisión estuvieran en la misma línea cuando hablemos con nuestros colegas turcos, que distingan esos dos ámbitos, que son muy distintos.
Señor presidente, lo primero que quiero hacer es agradecer el trabajo y el ambiente que hemos desarrollado al redactar el informe con mis compañeros los ponentes alternativos. Yo creo que estamos armando una posición común, una posición cada vez con un consenso mayor y, por tanto, una posición más sólida y más robusta de este Parlamento. Este informe, por primera vez en muchos años, no ha tenido ningún voto en contra en la Comisión de Asuntos Exteriores. El asunto central del informe, recurrente, aburrido incluso, es el precario estado de salud del proceso de adhesión de Turquía. Y para analizar esa mala salud de hierro del proceso, este año, inevitablemente, hay que hablar de las elecciones recientes en Turquía. Yo no veo qué incentivos puede tener la élite gobernante para cambiar sus políticas doméstica o exterior cuando acaban de ser ratificadas en este proceso. De hecho, lo que se aprecia en Turquía, la política doméstica, es pura continuidad. No hay acciones relativas a derechos y libertades. Ni siquiera hay anuncios de planes o de reformas. Es pura continuidad. Eso sí, como siempre, una semana, una carta de amor del presidente Erdogan a la Unión Europea, y a la siguiente semana, una crítica completamente desenfocada y basada en medias verdades, todo para consumo nacionalista doméstico. En relación con el proceso de adhesión, que debe ser el centro de este informe, no la política exterior y no la economía, que son adjetivos y que tienen otros marcos, creo que Turquía debe recibir algunos mensajes claros de este Parlamento. El proceso de adhesión está agotado. Esa es mi posición particular. Mis compañeros ponentes alternativos consideran que se está agotando y, es más, en mi opinión, comienza a ser disfuncional porque, como tenemos el proceso de adhesión, no buscamos fórmulas alternativas para relacionarnos con Turquía y, por tanto, eso está evitando que busquemos un marco diferente, que es lo que el Consejo le ha pedido a Borrell, que examine un marco de relaciones con Turquía realista y basado en las posibilidades reales que tenemos de relacionarnos con Turquía. El proceso está agotado por una evidente falta de voluntad política de la élite gobernante turca. No hay que buscar otro tipo de responsabilidades. Queda una simple cáscara vacía en la que nosotros, los redactores del informe, lo que al final pretendemos es, al menos, proteger a la valiente sociedad civil turca prodemocrática y proeuropea, que es el único freno que yo creo que nos queda para evitar la eutanasia del proceso. Y, para conseguir ser miembro de la Unión Europea, lo que hay que hacer son méritos. Esto es un proceso normativo, no un proceso transaccional y, por tanto, no se basa en negociaciones o en mercadeos. Es lo que acaba de decir el señor Borrell en Georgia. Es un proceso basado en los méritos del país y en lograr las metas que se han establecido. Por tanto, esto no va de geopolítica, no va de drones, no va del grano y no va del tamaño del ejército o de la bandera. Para eso hay otros formatos de nuestra relación. Esto va de cumplir las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Esto va de poner en la calle a Kavala y a Demirtaş. Esto va de dejar de atacar la libertad de expresión, de dejar en paz a las personas y asociaciones LGTBI, de dejar en paz al HDP, de no imponer una agenda islamista en la cultura del país. Si de verdad Turquía quiere mantener vivo el proceso de adhesión, que ponga sobre la mesa, no declaraciones, sino hechos, acciones y avances reales. Y a mí me parece que, en las últimas semanas, el conflicto en Chipre y seguir haciendo esperar a Estocolmo, desde luego, no son las mejores cartas de presentación para acercarse a la Unión Europea o para resucitar un proceso moribundo.
Recomendaciones para la reforma de las normas del Parlamento Europeo en materia de transparencia, integridad, rendición de cuentas y lucha contra la corrupción (debate)
Señora presidenta, gracias al excelente trabajo de Natalie y de Bilčík y al trabajo en general de la Comisión, representada por Raphaël. Además de las cuestiones internas, el informe dice muchas cosas interesantes en cuanto a la protección de la imagen y de la honorabilidad del Parlamento. Por ejemplo, en materias como la observación electoral, recoge cómo la observación electoral tiene que adaptarse a la injerencia que se produce mucho antes del hecho electoral o el fenómeno de la falsa observación electoral o de la observación electoral oficiosa o no autorizada. Tenemos que proteger el buen nombre del Parlamento también en las operaciones de observación electoral. Yo creo que el informe recoge muy bien los progresos que se han hecho en esta Cámara y cómo la forma en la que la Cámara ha defendido su buen nombre ha sido finalmente protegida por el propio Tribunal de Justicia de la Unión. También incluye a las ONG: es bueno que las organizaciones que se relacionan con el Parlamento hagan pública su financiación, pero tenemos que tener conciencia de que, en muchos sistemas autoritarios y liberales, si una ONG declara que tiene dinero de la Unión Europea, va a caer bajo las previsiones de la Ley de agentes extranjeros, y el informe que presentamos hoy establece precauciones para que eso tampoco pueda pasar. A veces nuestra transparencia puede poner en peligro el trabajo de muchos agentes que actúan en países liberales y el informe lo recoge muy bien; agradezco la flexibilidad de los ponentes para establecerlo.
Injerencias extranjeras en todos los procesos democráticos de la Unión Europea, en particular la desinformación - Refuerzo de la resiliencia y la integridad electoral de cara a las elecciones europeas de 2024 (debate)
Señora presidenta, quiero agradecer a la señora Kalniete y a los negociadores que hayan vuelto a incluir un apartado específico sobre elecciones en el segundo Informe de la Comisión Especial sobre Injerencias Extranjeras. Las elecciones son un objetivo porque son trascendentes políticamente, pero también porque son vulnerables. Hay mucha gente que solo se engancha a la información política cuando llegan las elecciones. Se produce una mayor tecnificación, una mayor digitalización. Las redes sociales crean un entorno en el que esas elecciones pueden ser muy vulnerables. Además, por una investigación reciente de periodistas de investigación europeos, hemos descubierto que hay un mercado mundial de la interferencia electoral que ha afectado a varias elecciones en África. Tenemos que ser especialmente cuidadosos con las elecciones europeas. No solo porque afecten a un actor muy relevante, sino también porque las elecciones europeas —siendo unas solas elecciones— se celebran en veintisiete países, con veintisiete sistemas electorales e infraestructuras electorales diferentes. Por lo cual, basta con encontrar el eslabón débil de la cadena para provocar una interferencia que afectará no solo a ese país, sino a todas las elecciones europeas. Por tanto, la seguridad y la integridad de las elecciones europeas tienen que estar muy arriba en nuestra agenda en esta última parte de la legislatura.
Deportación por fuerza de menores de Ucrania y orden de detención contra Vladímir Putin dictada por la Corte Penal Internacional (debate)
Señor presidente, en materia de exigencia de responsabilidad por la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, se ha hecho ya un notable esfuerzo en cuanto a las bases jurídicas para la persecución penal. La recopilación y custodia de pruebas ya está en marcha en la Corte Penal Internacional de La Haya para este caso de los niños deportados y para otros paralelos. Pero esta persecución penal tiene que ir acompañada de una perspectiva a medio plazo: la debida reparación de los perjuicios, incluidos los daños personales, no solo físicos. Por eso quiero llamar la atención de los colegas sobre un proyecto de nuestra organización vecina, el Consejo de Europa. Este va a crear en un mes un registro de daños con vistas a reclamar su reparación a Rusia. Financiado con aportaciones de los Estados miembros, muchos de los nuestros, y creo que la Unión Europea debería sumarse, van a recolectar en una oficina en La Haya y en otra oficina en Kiev las declaraciones de daños sufridos por los ciudadanos que las instituciones ucranianas consideren oportunas. Y reitero que el proyecto incluye no solo daños físicos o daños en la propiedad, sino también daños personales. Y aquí deben estar comprendidos, por supuesto, los casos de los niños que deben ser devueltos, claro, y cuyas familias deben ser compensadas por el Estado responsable de tantas brutalidades.
Señor presidente, señor Borrell, no insistiré en lo obvio, que ya se ha dicho: la condena del autogolpe, la desproporción en el tratamiento de las protestas o la posibilidad de pasar página con unas elecciones. Hay otros aspectos que quiero tratar. Los ciudadanos que protestan no son menos ciudadanos o tienen menos derechos por venir del mundo rural, por venir de zonas con población mayoritaria indígena o por venir de zonas más pobres. Cuidado con ese posible maniqueísmo simplificador. Esa ira es muy significativa en términos políticos porque representa el abandono por las lógicas capitalinas urbanas de un sector de la población harto de no sentirse representado en las élites gobernantes. Obviamente, hay un mal diseño constitucional que habrá que corregir, pero quizá, a la espera de un proceso de reforma —que no tiene por qué ser constituyente—, hay que afinar la práctica política y no abusar de los mecanismos que han conducido a una inestabilidad gubernamental permanente que ahora se convierte sencillamente en ingobernabilidad para el país. Señor Borrell, hay que crear consensos y apoyos prácticos desde aquí para reestructurar profundamente la Policía, crear una administración profesionalizada y reformar el Poder Judicial, con el fin de desarrollar, si es posible, un sentido común y un proyecto de país que incluya también a la población rural e indígena.
Directrices de la UE sobre Defensores de los Derechos Humanos (debate)
Señora presidenta, en los trabajos preparatorios de este informe, que ha llevado con eficacia y flexibilidad la colega Neumann, se han detectado algunas tendencias perniciosas que conviene subrayar. Una es el tópico de la llamada diplomacia silenciosa: una práctica que, en materia de derechos humanos, no puede ser una actitud general, sino un instrumento para utilizar muy excepcionalmente —como en el caso de la negociación de la liberación de un preso político—, pero no puede ser la forma en la que nuestras embajadas se expresen en los países que tienen problemas de derechos humanos. El contacto con las ONG de derechos humanos tiene que ser constante y sistemático, y las declaraciones públicas tienen que ser frecuentes y expresivas. Otra tendencia es un implícito y perverso reparto de papeles entre las Delegaciones de la Unión y las embajadas de los países miembros. Así, las Delegaciones de la Unión Europea asumen el papel —menos simpático— de enfrentar a las autoridades con sus problemas de derechos humanos, y las embajadas de los países miembros se dedican a la diplomacia económica, que siempre es amable y gratificante. La obligación de poner los derechos humanos en el centro de nuestra política exterior se deriva de los Tratados y es una obligación de la Unión Europea y de los Estados miembros. Eso sí sería un buen Equipo Europa.
Señor presidente, miren, señorías, yo me niego a esta falsa dicotomía de tener que elegir entre el expresidente en prisión —al cual muchos de los que están aquí sentados le recomendaron no volver al país, y lo hizo entrando ilegalmente en medio de una campaña—, el señor Saakashvili, y un Gobierno cuya deriva autoritaria es cada vez más obvia. Pero parece que estamos de acuerdo en dar apoyo a la sociedad civil, y al menos a partir de ahí —me refiero a la sociedad civil prodemocrática y proeuropea— podemos construir un consenso. Reitero que fue un error no poner a Georgia en las mismas condiciones que los otros países, a los que ofrecimos la candidatura, porque eso alimentó la narrativa antieuropea de Georgian Dream. Abrimos un enorme espacio para que lo llenara esa narrativa antieuropea, y no sirvió, desde luego, para acabar con la polarización que tanto decíamos que nos preocupaba. Ahora tenemos que reconstruir nuestras palancas de influencia sobre el país en una situación infinitamente peor que la de hace unos meses, pero es nuestra obligación hacerlo. Y yo les convoco a todos a ese apoyo a la sociedad civil, sin confundirnos con falsas dicotomías.
Deterioro de la democracia en Israel y consecuencias para los territorios ocupados (debate)
Señor presidente, señor Borrell, si la leyenda famosa urbana de la rana en agua hirviendo fuera cierta, este sería un buen momento para utilizarla. Hemos dejado ir muy lejos a Israel en materia de libertades y derecho internacional sin una redacción adecuada. Y ahora nos encontramos con una reforma judicial que su propio presidente, tan citado hoy aquí, considera inaceptable, depredadora y que desmantela los cimientos democráticos. Yo me pregunto qué estaríamos diciendo si este fuera un proyecto, por ejemplo, de Erdoğan. ¿Estaríamos poniendo tantos paños calientes? Afortunadamente, ha habido una reacción de la sociedad civil y ahí queda alguna esperanza para el futuro del país. Por eso, no tenemos que confundir nunca esa sociedad civil de Israel, que está en las calles protestando, con su Gobierno. Habría que hablar un poco también de las consecuencias, no solo para la población palestina, sino para toda la región. Israel, supuestamente, era la única democracia de Oriente Medio. Nunca lo fue en realidad para la población palestina de los territorios ocupados, y ahora corre el riesgo de dejar de serlo también para la propia sociedad israelí.
El funcionamiento del SEAE y una Unión Europea más fuerte en el mundo (debate)
Señor presidente, señor Paet, les agradezco su flexibilidad en la negociación de este documento y haber resistido el giro federalista del PPE, que ha defendido en este informe desapoderar al Consejo de sus competencias en política exterior y comunitarizar esta política, saltándose así los tratados, por cierto. Yo creo que este es un informe necesario porque en política exterior saltamos de una crisis a otra y hay muy poca reflexión sobre los instrumentos de dicha política exterior y sobre sus caras: ¿quién representa?, ¿quién define?, ¿quién ejecuta la política exterior? Está basada en un marco jurídico bastante confuso. Yo diría que en la política exterior hay muchas caras y muchos egos. Y yo recomendaría dejar trabajar a Borrell, que no parece muy preocupado por la altura de su sillón. Creo que la mejora de esos instrumentos de nuestra política exterior pasa por una diplomacia que sea una diplomacia auténticamente europea. Esa idea de la Escuela Diplomática, evocada por el comisario Timmermans, es una idea que salió de este Parlamento. Tenemos que mejorar nuestra capacidad de inteligencia en las crisis exteriores. Tenemos que crear un flujo de inteligencia de los servicios de inteligencia nacionales hacia Bruselas para estar bien informados y no actuar ciegamente. Y hay que reforzar, por tanto, el INCENT. Hay que hacer una diplomacia cultural europea que no sea una simple mezcla de las diplomacias culturales nacionales; hay que buscar una nueva posición para la Unión Europea en este mundo multilateral sacudido a partir de Trump; y hay que pensar en la posición de la Unión Europea en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Para ser muy prácticos, ¿cómo se pasa de una silla francesa a una silla de la Unión Europea en pocos años?
Respuesta de la Unión a la situación humanitaria a raíz del terremoto en Turquía y Siria (debate)
Señora presidenta, en esta Cámara hemos tenido, en los últimos años, muchas oportunidades de ejercer la crítica más justificada con la gobernación turca; con sus autoridades, no con el país ni con su admirable sociedad civil. Lo he dicho muchas veces: Erdoğan no es Turquía y Turquía no es Erdoğan. Es a Turquía, a la nación, a la sociedad, a su pueblo, a quienes debemos dirigirnos hoy con empatía y cercanía. La escala de la devastación es histórica, seguramente solo comparable con lo que sucedió en Haití en el año 2010. Y del mismo tamaño deben ser las dos respuestas: la respuesta doméstica y la respuesta europea. Nuestra relación, la de la Unión Europea y la de los países miembros, ha estado a la altura. En pocas horas, los mecanismos europeos de protección civil se pusieron en marcha, algunos muy simbólicos que quiero destacar aquí, como el esfuerzo de Grecia como vecino inmediato de Turquía. Ahora toca mantener ese esfuerzo inicial creando los medios para acompañar la reconstrucción en condiciones seguras para el futuro. Turquía no es Haití. Turquía es un país que exhibe su carácter de actor regional y sus enormes capacidades estatales. Es el momento de probarlo, protegiendo a su población y contando para ello con la ayuda europea, ayuda humanitaria y, por tanto, ajena a consideraciones políticas. Ya habrá tiempo para la política.
Situación de Mijeíl Saakashvili, expresidente de Georgia (debate)
Señora presidenta, todos en esta Cámara hemos señalado la polarización como el grave problema del sistema político de Georgia. Un sistema político que parece girar solo alrededor de un asunto, que es la situación del señor Saakashvili. Una situación respecto de la que es necesario recordar que fue provocada deliberadamente. Todo el mundo en esta casa recomendó al señor Saakashvili que no entrara ilegalmente en el país. El señor Saakashvili decidió hacerlo en plena campaña electoral, lo que ha creado una situación que nos obliga ahora a los que le recomendamos no hacerlo a intentar resolver la situación. No obstante, mi Grupo reitera una posición que ya hemos expresado. Lo mejor es una suspensión de la ejecución de la condena para que el señor Saakashvili sea tratado médicamente fuera del país. Por motivos humanitarios, sí, pero también porque eso —creemos— ayudaría a crear una agenda política más normalizada, menos polarizada y, seguramente, con más energía política dedicada a retomar el camino de la Unión Europea.
Derechos humanos y democracia en el mundo y política de la Unión Europea al respecto: informe anual 2022 (debate)
Señor presidente, señor comisario, gracias al trabajo de Isabel Wiseler, y de Isabel Santos por nuestro grupo. La extensión y profundidad de las corrientes autoritarias en el mundo, la seguridad aparente de los postulados liberales, el hecho de que hemos dejado de ser un modelo para otras sociedades, la erosión de nuestro soft power, nuestro fracaso repetido al intentar experimentos democráticos después de conflictos, revela un cierto desconcierto en el área de las democracias maduras. Inquietud, han dicho las dos ponentes. Enfrente, una narrativa que dibuja los derechos humanos no como una conquista universal de la civilización, sino como un mecanismo occidental de dominación neocolonial parece imponerse. Estamos envueltos en una guerra cultural e ideológica entre democracias y autocracias. Y esta situación aconseja salir a dar la batalla a campo abierto. Las democracias maduras, las instituciones internacionales, las sociedades civiles de los países autoritarios, tenemos que salir en común y reafirmar nuestros principios y nuestros valores. Y seguramente este setenta y cinco aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos es un momento adecuado para reafirmar nuestros valores y nuestra disposición a pelear por ellos.
Informe de aplicación anual sobre el Acuerdo de Asociación entre la UE y Georgia (debate)
Señora presidenta, se han cometido errores con Georgia, también de nuestro lado. Yo creo que ponerla en una situación diferente de Moldavia y de Ucrania lo fue. Pero tampoco las autoridades y la oposición del país están ayudando. Todo se conjura para retrasar el inicio de una agenda política normalizada. Todo se conjura para mantener una polarización que está poniendo en peligro el proyecto europeo del país y, quizá, incluso su propio futuro soberano. Por tanto, el sistema tiene que liberar presión. En ese sentido, no solo por su situación personal sino porque yo creo que es conveniente para el país, sería bueno que se suspendiera la pena de prisión al expresidente Saakashvili por motivos de salud y para recibir atención médica. Esto no va a solucionar por sí mismo el asunto, pero creo que ayudará a atraer a los actores políticos, o una agenda más normalizada, y a acabar con esa polarización que todos identificamos como el principal problema político del país.
Bombardeos aéreos por parte de Turquía en el norte de Siria y en la región del Kurdistán iraquí (debate)
Señor presidente, Turquía nos suele acusar a la Unión Europea de practicar dobles estándares, pero hay veces que nuestros dobles estándares parecen beneficiarla. Vamos a ver, ¿cómo hemos calificado el hecho de que un país, alegando la conveniencia de prevenir un peligro hipotético y futuro, invada a un vecino con fuerzas militares, violando una frontera soberana internacionalmente reconocida, aunque lo llame operación militar especial? Y no hablo de Rusia, que tanto parece excitar el celo de esta Cámara. Hablo de una flagrante violación del Derecho internacional de Turquía. En tres ocasiones ya ha lanzado «operaciones» en Siria e Irak. ¿Cuándo una operación comienza a ser una incursión? ¿Y cuándo una incursión es una invasión? ¿Y cuándo una invasión es una ocupación? ¿Y no estarán nuestros dobles estándares facilitando que estos ataques aéreos den paso a una peligrosísima invasión terrestre? La señora comisaria le ha pedido a Turquía «restraint». ¿es ese el mismo doble estándar que estamos utilizando para Rusia? ¿a Rusia en Ucrania le hemos pedido «restraint»?
Aplicación de la Nueva Agenda Europea para la Cultura y de la Estrategia de la Unión Europea para las relaciones culturales internacionales (debate)
Señor presidente, gracias, Sra. Yenbou por su liderazgo en este informe. Ha sido un placer trabajar con usted. Me corresponde emitir la opinión de la Comisión AFET y, por tanto, inevitablemente, el asunto es nuestra diplomacia cultural europea, los aspectos de exterior del informe. La cierta debilidad de nuestra diplomacia cultural europea es un déficit que corregir. La identidad europea cultural en el mundo no puede ser una acumulación inarticulada de lo que hagan nuestras grandes instituciones culturales nacionales —el Instituto Cervantes, el Goethe, la Alianza Francesa...—. ¿Cuál es nuestra etiqueta común en el mundo? ¿Cuál es la cara unida que ofrecemos cuando presumimos de nuestro estilo de vida europeo? Por supuesto que nuestra cultura europea está formada por un conjunto de culturas nacionales vibrantes y fuertes. Pero igual que hemos construido elementos simbólicos comunes que no han desplazado a los elementos simbólicos nacionales, podemos hacer lo mismo con nuestra cultura y nuestra presencia cultural en el mundo, que tienen que ser también vehículo de nuestros valores y principios. Por lo tanto, aprobemos una nueva caja de instrumentos para la diplomacia cultural que se base en el apoyo a los sectores culturales de los países con los que nos relacionamos.
Turno de preguntas al VP/AR - Repercusiones en terceros países de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania en relación con el acuerdo «Iniciativa sobre la Exportación de Cereales por el Mar Negro»
Señor presidente, señor Borrell, me viene muy bien esa última reflexión suya, porque hay que poner transparencia en el asunto de las reexportaciones. Porque a veces los datos indican el primer puerto donde recala ese barco cerealero y no sabemos si el cereal, transformado en harina o no, va a otros sitios. Ese es un mercado que hay que aclarar, porque a veces recibimos noticias confusas sobre Turquía, que acaba de decir que va a hacer una gran exportación de harina, no de grano, de harina, al tercer mundo y eso quiere decir que parte de ese grano va a reexportarse. Yo creo que poner transparencia en la reexportación de ese grano por las dos vías sería importante.