Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D)
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Declaraciones escritas
ES
Empoderamiento de los agricultores y las comunidades rurales: diálogo hacia una agricultura de la Unión sostenible y retribuida de manera justa (debate)
El sector agrario necesita a la UE tanto como la UE necesita a al sector agrario y una agricultura sostenible. Los socialistas reconocemos el carácter estratégico de este sector para la UE y estamos convencidos de que el mantenimiento del tejido agrario y la rentabilidad de las explotaciones son condiciones necesarias para seguir avanzando en la transición una mayor sostenibilidad, también en este sector. Queremos una reciprocidad real en las condiciones de producción dentro y fuera de la UE. Esto sí es, a nuestro juicio, competencia desleal ya que dentro de la UE todos están sometidos a las mismas normas de producción que requiere la PAC. Somos conscientes del malestar del sector que obedece a múltiples causas, nacionales o europeas en función de cada Estado miembro, pero que tiene un denominador común en los bajos precios del primer eslabón de la cadena que no cubren costes de producción. En este debate hemos reiterado que estamos a la escucha del sector y hemos denunciado alto y claro la lamentable instrumentalización electoralista que la derecha y la extrema derecha están haciendo del malestar de agricultores y ganaderos y sus dificultades.
Presos políticos en Nicaragua: los casos de Carlos Brenes, Salvadora del Socorro Martínez Aburto y Brooklyn Rivera
Señora presidenta, Nicaragua vive muchos dramas paralelos: los dramas de estos prisioneros ocultos —pero afortunadamente no olvidados en esta Cámara— y algunos de ellos habiendo muertos en esas prisiones; el drama de la crueldad sin límites de la dictadura de los antiguos supuestos revolucionarios matando activistas; el drama del exilio con lo mejor del país viviendo fuera; el drama de no tener recursos naturales que hicieran el país apetecible para las políticas intervencionistas de Trump —que es un extraño drama, pero ya sabemos que las intervenciones de Trump en otros países no tienen que ver con la democracia y sí con los recursos naturales—. Alguna luz sí que hay en el horizonte: algunos Gobiernos de la Unión Europea, como el Gobierno español, han dado protección y asilo a 220 nicaragüenses. Deberían hacerlo muchos otros países de la Unión Europea, como lo han hecho algunos países americanos. ¿Qué vamos a hacer con los nicaragüenses en el exilio? ¿El send them back que hemos oído aquí esta mañana a la extrema derecha o la protección para que reconstruyan el país cuando se acabe la dictadura?
Informe de 2025 de la Comisión sobre Turquía (A10-0106/2026 - Nacho Sánchez Amor) (votación)
Mr President, in light of relevant recent developments, I would like to propose the following oral amendment to paragraph 40. After the sentence ending in 'International Federation of Air Line Pilots', I would like to propose the following two sentences: 'deplores the interference with military aircraft carrying European officials to a recent meeting of EU defence ministers in Cyprus;' and 'expresses concern regarding the establishment of an office of Türkiye's ruling Justice and Development Party in an historic building in occupied Nicosia, which can be considered as a further step towards an intended socioeconomic and cultural assimilation of the Turkish-Cypriot community.'
Informe de 2025 de la Comisión sobre Turquía (debate)
Señor presidente, doy las gracias a todos los diputados que han intervenido, aunque haré una distinción: hay un sector de este Parlamento que es sencillamente islamófobo y, por tanto, Turquía es un país mayoritariamente musulmán y no hay nada que hacer. Ellos olvidan que hay veinte millones de musulmanes dentro de la Unión Europea —no sé qué piensan hacer con ellos—. Luego hay diputados que están impacientes: ¿por qué continuamos considerando a Turquía un país candidato con esta situación? Y luego estamos los que consideramos que hay margen en el futuro para que Turquía vuelva al camino democrático, porque distinguimos el Gobierno de Turquía de la sociedad turca, porque conocemos el país, porque sabemos que las encuestas indican que hay una gran mayoría de la sociedad que sigue pensando que Europa es el destino normal de esa sociedad y, por tanto, abandonarles en manos de los autoritarios no lo hacemos en ningún sitio. ¿Por qué no les decimos a los serbios: olvídense de la Unión Europea? Porque no es lo lógico, porque siempre hay un camino y no queremos matar la esperanza de esa sociedad civil. Señora comisaria, ustedes van a visitar el país —si no me equivoco— en las próximas semanas: algunos comisarios, no sé si la alta representante, la señora Kallas, así que permítanme humildemente algunas pequeñas sugerencias. Reúnanse con la sociedad civil. Se sienten huérfanos, echan de menos la voz de la Unión Europea. Señora comisaria, ahórrese un millón de euros. Ahórrese un millón de euros y diga algo relevante que reconforte a esa sociedad civil proeuropea y prodemocrática. Ellos no quieren un millón de euros, no quieren millones de euros, no quieren programas, quieren que alguien hable claro —igual que hablamos de Georgia o igual que hablamos de Serbia— y no entiendo por qué la sociedad turca no se merece el mismo apoyo que merece la sociedad de Georgia o la sociedad serbia. Y, por tanto, en esas conversaciones con las autoridades, por favor, no se limiten a hacer una crítica privada. Salgan, hagan una rueda de prensa y hagan como hago yo, que sigo teniendo relaciones con las autoridades turcas a pesar de mi continua crítica a la situación doméstica en el país. No pasa nada. Ellos son perfectamente inteligentes y saben perfectamente lo que pensamos de su deterioro democrático. Por lo tanto, esos son mis consejos para su futura visita.
Informe de 2025 de la Comisión sobre Turquía (debate)
Señora presidenta, quiero expresar mi agradecimiento a los ponentes alternativos, ha sido un placer trabajar con ellos, y pido el apoyo para las actualizaciones que votaremos mañana en el informe. En el corazón de todo proceso de adhesión están los estándares democráticos, por eso en cada informe de progreso también deben estarlo. Ser el ponente de Turquía es muy frustrante. Mis colegas que lidian con otros países a veces tienen buenas noticias. Yo llevo diez años sin buenas noticias. De hecho, Turquía es el país candidato cuyos estándares democráticos más se han deteriorado en los últimos años —consecuencia de una absoluta falta de voluntad política de ser coherentes con las ocasionales declaraciones proeuropeas de las autoridades—. No son declaraciones lo que necesitamos, son hechos y los hechos son tozudos, hasta el punto de que hoy los análisis académicos hablan de Turquía como un puro y duro sistema autoritario. ¿Puede un país autoritario ser candidato a la Unión Europea? Aparentemente sí. Pero un país autoritario nunca será miembro, porque este es todavía un club de democracias maduras y queremos que lo siga siendo. El año pasado, prominentes figuras de la oposición —algunas desde la cárcel— y la sociedad civil proeuropea me han pedido mantener e incluso reactivar el proceso de adhesión. Es decir, las víctimas del autoritarismo nos piden no matar la esperanza en un futuro democrático para el país. Y ese es el difícil equilibrio del informe. No matar la esperanza significa diferenciar claramente entre el estatuto de país candidato y el resto de la relación. Ser miembro de la Unión Europea va de democracia y ser socio va de intereses. Lo que no podemos admitir es utilizar las reglas de un juego en la mesa del otro, es decir, olvidando el gravísimo deterioro democrático del país. Por eso el informe es claro: de ninguna manera puede reactivarse ahora el proceso de adhesión, está congelado y por buenas razones. Lo que nos gustaría, comisaria Kos, desde el Parlamento, es que el Ejecutivo comunitario nos acompañara en nuestras críticas a la situación doméstica del país. El silencio o la debilidad de las declaraciones de la Comisión y el Servicio Exterior, ante situaciones como las detenciones de alcaldes —incluido el de Estambul—, la voladura controlada del principal partido de la oposición y tantos otros pasos antidemocráticos, tienen dos consecuencias: dar vía libre al autoritarismo y aumentar el sentimiento de abandono, de orfandad, de la sociedad civil democrática. Si hay un cambio democrático en el país, nos va a costar decenios recuperar la credibilidad que estamos perdiendo ahora con esa sociedad civil. Y el Parlamento no quiere ser cómplice de ese silencio. Nos queda la otra parte de la relación: el partenariado y el juego de intereses coincidentes o divergentes. Tenemos que encontrar un esquema de convivencia y buena vecindad con Turquía, pero sin rendir nuestros principios. Por eso, las relaciones con Chipre y Grecia forman parte esencial de cualquier modelo de relación futura. Cualquier acción o declaración agresiva va a ser tenida en cuenta por la Unión Europea. Se habla mucho del factor seguridad y defensa en el conjunto de las relaciones. El informe reconoce la importancia de Turquía desde este punto de vista, pero también señala como obstáculos graves, además de las imprescindibles buenas relaciones de vecindad, el grado de confianza mutua necesaria para una colaboración en materia de seguridad y defensa que está todavía muy lejos de alcanzarse —como la unión aduanera, vinculada inevitablemente a la certidumbre legal, la independencia judicial, imprescindible para los inversores, o la liberalización de visados, cuya responsabilidad está en manos de las autoridades turcas—. No obstante, el Parlamento apoya y espera la reanudación de todos los diálogos de alto nivel, la continuidad de los acuerdos migratorios sin forzar retornos a Siria, la agenda de conectividad, la itinerancia o el sistema bancario. No es un equilibrio fácil, es cierto. Lo único que pido es que no saquemos de la ecuación a una sociedad civil que necesita, más que nunca, a la Unión Europea.
Papel de la Unión en los esfuerzos a favor de la paz y la estabilidad en todo Oriente Próximo tras el acuerdo anunciado entre los Estados Unidos e Irán (debate)
Señora presidenta, señora alta representante, en política, decir las cosas como son tiene un valor y llamar a las cosas por su nombre es una virtud. Por eso, hay que reconocer el acierto de la señora Kallas al denominar apartheid lo que Israel hace con los palestinos. Es una obviedad, claro. Por más que algunos ministerios se muestren falsamente escandalizados, a muchos nos hubiera gustado que esa frase se pronunciara en público, aquí, por ejemplo, en este Parlamento. Porque este tipo de simple constatación de la realidad acerca la Unión a sus ciudadanos y comienza a reparar los daños de los dobles estándares a nuestra credibilidad. Quienes desde el anonimato han criticado a Kallas por escapar de la trampa moral de la unanimidad, defienden que la alta representante solo puede expresarse tras los acuerdos unánimes de los Gobiernos, como una mera tomadora de notas o portavoz de acuerdos ya tomados. Para eso no hace falta una alta representante, ChatGPT hubiera valido. Proponer acuerdos y expresar opiniones forma parte de sus capacidades y lo hace frecuentemente sobre Rusia sin ningún tipo de queja. Los altos representantes mudos se acabaron con Borrell.
Situación de las mujeres y las niñas en Afganistán tras la adopción por los talibanes del Código de Procedimiento Penal para los Tribunales
Señor presidente, señora comisaria Mînzatu, con este régimen, la Comisión quiere firmar un acuerdo de deportación de inmigrantes en nombre o a requerimiento de algunos Estados miembros, con dos efectos inmediatos: reconocimiento de facto a los talibanes de una legitimidad internacional de la que carecen y evitar que esa mancha y coste políticos recaigan sobre los Gobiernos que quieren negociar con los talibanes. ¿Por qué tiene que asumir ese coste la Comisión? ¿Por qué no se reciben a los talibanes en las capitales que quieran hacer ese tipo de acuerdo? ¿O es que quieren que sea la Unión la que negocie la entrega de mujeres y niñas que no puedan ni trabajar ni estudiar? ¿Por qué se deja enredar la Comisión en esta trampa tan obvia? ¿Por qué con otros países se firman acuerdos bilaterales por las capitales y con los talibanes se interpone la Comisión? ¿Por qué no se nos ha dicho que ha habido ya una reunión en enero supuestamente técnica con los talibanes? Señora comisaria, tenemos una hoja de ruta con los talibanes. Creo que la Comisión debe releerla.
Recomendación sobre el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (debate)
Señor presidente, este Parlamento es tan transparente en lo que dice como en lo que calla. Y esta Recomendación no es una excepción. Agradezco el tono que ha conseguido crear nuestro colega Kovatchev en el grupo de negociadores y su flexibilidad al acoger nuestras propuestas. No obstante, nuestras enmiendas muestran nuestra incomodidad por algunos de estos silencios tan reveladores. ¿Cómo es posible que, en un texto como este, se evite cuidadosamente mencionar críticamente a Trump? ¿No es Trump un actor principalísimo en el desmontaje de nuestro sistema bilateral? Hablamos de amenazas a la soberanía de Dinamarca y Groenlandia como si fuera un terremoto, sin atribuírselo a nadie. Hablamos del UNRWA con un tono poco respetuoso, con su papel crucial e insustituible, y subrayo: el UNRWA es insustituible. Insistimos otra vez en el tema de los libros escolares de la Autoridad Palestina, y nunca hablamos de los libros escolares de Israel, en los que se han encontrado similares muestras de deshumanización de los árabes y los palestinos. Por eso, Andrey, a pesar de reconocer tu trabajo, nuestras enmiendas se dedican a rellenar esas omisiones vergonzantes. Este texto apunta certeramente a una fatiga estructural del sistema de Naciones Unidas y su dificultad para adaptarse a los nuevos actores internacionales. Las Naciones Unidas nacieron para acoger Estados, pero hoy hay en la arena internacional interlocutores que ya no son Estados y para los que las Naciones Unidas no acaban de adaptarse: la Unión Europea, sin duda, y seguramente también la Unión Africana, desde otro punto de vista. Y esta desconexión con las realidades emergentes es un freno a la renovación de las Naciones Unidas. Sencillamente, estas Naciones Unidas ya no representan al mundo si no incluyen a la Unión Europea en su Consejo de Seguridad.
Estrategia de la Unión en respuesta a la actual crisis en Oriente Próximo, sus repercusiones en los precios de la energía y la disponibilidad de fertilizantes (debate conjunto)
Señora presidenta, a la vista del enfoque del debate, solo nos duele la guerra cuando nos toca el bolsillo. Dos meses intentando hablar de las responsabilidades políticas por esta guerra ilegal, por su falta de un plan, por la falta de comunicación con los aliados, por las víctimas. Y la derecha solo quiere hablar de esta guerra cuando se nota en nuestros bolsillos. Hablemos, por tanto, de responsabilidades. ¿Lo que decimos en este mismo Pleno sobre la responsabilidad de Rusia en los daños provocados en Ucrania y el deber de reconstrucción vale para Gaza y para el Líbano? ¿Es aplicable a los Estados Unidos e Israel? ¿Vamos a exigir a Rusia que pague la reconstrucción de Ucrania y no a Israel que pague la reconstrucción de Gaza o del sur del Líbano? ¿Vamos a hacer un registro de daños? ¿Vamos a proponer un tribunal internacional? ¿Vamos a hacer un equipo de investigación conjunto en Eurojust? ¿Vamos, como en Ucrania, a auspiciar un grupo de asesoramiento sobre crímenes atroces? ¿O vamos a seguir hablando de la agresión ilegal contra Irán como un hecho sin causa, como un hecho sin responsables, como una tormenta, como un terremoto? Los dobles estándares son un daño colateral que está matando la credibilidad internacional de la Unión Europea.
Caso de Elene Joshtaria y de los prisioneros políticos bajo el régimen de Sueño Georgiano
Señor presidente, esta mañana, desde este mismo estrado, el primer ministro armenio citó la candidatura de Georgia a la Unión Europea como un eslabón esencial para el acercamiento de la propia Armenia. La decisión de abandonar la perspectiva europea, cuidadosamente ocultada por Sueño Georgiano antes de las elecciones, deja un rastro de consecuencias negativas dentro y fuera del país. La primera democracia doméstica, la naciente democracia georgiana y una larga lista de represaliados: políticos, medios, instituciones y sociedad civil. Mencionamos hoy a Elene Joshtaria —lo ha hecho Rasa Juknevičienė— y, junto con ella, a un enorme grupo de demócratas arrojados a la cárcel porque los autoritarios temen la palabra «libertad» sobre todas las otras cosas. Nuestra admiración por la resistencia cívica, pero hay que actuar. Es una vergüenza para la Unión que solo se hable de sanciones a Georgia por ayudar a Rusia y sus barcos y no por la represión interna y el encarcelamiento de demócratas. Porque el mensaje es como en Turquía, como en Azerbaiyán, como en Asia Central, como en Egipto, como en un largo etcétera: «Reprima a su pueblo todo lo que quiera, sin temor, pero no ayude a Rusia, porque solo entonces Bruselas reaccionará». A veces se pregunta uno cómo sigue tanta gente queriendo subirse a un barco moralmente tan precario.
Señor presidente, señora comisaria, ayer escuchamos un discurso que suscita muchas preguntas. Si el mundo ya no se rige por el Derecho internacional y hay que poner los valores en segundo plano, ¿por qué insistimos en esos principios y valores como el núcleo indispensable de los procesos de adhesión? Si este mundo ideológico ya no existe, excepto en nuestros obsoletos Tratados, ¿por qué mantener la ficción de que la Unión es todavía un cruce de democracias y no un club geopolítico? Si el punto de vista geopolítico es el predominante, ¿por qué insistir en la madurez o inmadurez de las democracias de los países candidatos? El discurso tóxico de ayer de la señora presidenta de la Comisión representa el momento anti-Schuman, el momento anti-Delors de la Unión Europea. En relación con la ampliación, ¿qué significa ese párrafo de que hay que traer a los países candidatos already now? ¿Y qué significa que la ampliación no va de ideología, sino que es un asunto de interés común europeo y de seguridad. ¿Interés y seguridad son ahora la medida para los procesos de adhesión? Entre ese discurso derrotista de ayer y el rechazo del Consejo al modelo del reverse membership, me temo que su agenda se ha complicado extraordinariamente.
Cuatro años de guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y contribuciones europeas a una paz justa y una seguridad duradera para Ucrania (debate)
Señora presidenta, este es un triste aniversario, pero es una tristeza suavizada por la generalizada convicción de que estamos haciendo lo moralmente correcto. Actuar políticamente con esa seguridad moral es importante. Quiero homenajear a toda una generación de ucranianos que han suspendido la realización de sus sueños para tener una patria en la que cumplirlos, especialmente a los jóvenes y a tantos mártires que ya no podrán soñar y cuyas fotos vimos en los muros de San Miguel en Kiev. Tenemos que lograr que tanto dolor no sea inútil. Un elemento esencial de nuestra fortaleza moral respecto de la guerra es el recuerdo permanente de lo básico: hay un agresor y un agredido. Y las equidistancias morales de la actual Administración americana pretenden oscurecer este origen. Por eso no basta con la paz: tiene que ser una paz justa y coherente con la abismal diferencia entre agresor y agredido. Desde luego, son los ucranianos los que tienen que medir los términos de esa ansiada paz. Pero, para ello, necesitan nuestra ayuda, no para prolongar el conflicto, sino para negociar en una posición que garantice una paz justa y duradera: «justa» significa ayuda militar ahora, «duradera», garantías para el futuro.
Madam President, this is a point about the same Rule, Rule 188, on the admissibility of amendments. Our group believes that the President's services have applied this rule in a way that is not fair concerning an amendment tabled by our group and others from the Greens. The title of this urgency is 'Christians in Türkiye'. My group has tabled an amendment that tries to modify a paragraph to include a reference to religious minorities other than Christians in Türkiye, but that has been declared inadmissible, apparently because it goes beyond Christians. At the same time, there is an amendment from the ESN Group that makes a reference to Christians all over the world, not in Türkiye, that has been declared admissible. Strangely, nobody noticed that the amendment goes beyond Türkiye. This is clearly unfair and unequal treatment, and my group will likely formally protest against the decision, and we reserve our right to address this matter at all appropriate levels. The administration should always apply the rules consistently and impartially.
Situación en el noreste de Siria, violencia contra la población civil y necesidad de mantener un alto el fuego sostenible (debate)
Señor presidente, señora comisaria, algunos consejos de amigo para las instituciones de la Unión Europea: no interferir en el diseño constitucional y territorial del país si es inclusivo, si hay una silla para cada minoría, como ha dicho Hannah Neumann. La guerra y el vacío de poder han creado realidades sobre el terreno que ahora hay que traducir en una Constitución, en una cobertura jurídica. Por lo tanto, no es una página en blanco, pero el país tiene que decidir cómo traslada a su nuevo marco constitucional estas realidades sobre el terreno. No hay que continuar dando un cheque en blanco al Gobierno para que siga jugando este doble juego de ejército nacional frente a milicias incontroladas. Cuando algo va mal, son milicias incontroladas —como la muerte de los alauitas—, y cuando algo, según su punto de vista, va bien —como la ofensiva sobre Kobane—, es el ejército nacional. Eso tiene que ser parte de nuestra condicionalidad. El Gobierno tiene que dejar de jugar a que cuando las cosas van mal no controla a sus milicias y cuando van bien es un ejército nacional. Porque... ¿estamos pidiendo a las fuerzas kurdas que se integren en un ejército nacional o en una constelación desordenada de milicias incontroladas? Creo que es un asunto sobre el que hay que reflexionar. Y en la transición, comisaria, hay que apoyar a las minorías, que tienen una agenda más parecida a la agenda de valores de la Unión Europea.
Señora Presidenta, le digo a la querida Kaja: usted y su equipo viven aquí en el Parlamento. Lo siento por eso. En el panorama actual de regresión democrática doméstica y de política exterior agresiva de los Estados Unidos, la Unión Europea viene expresando repetidamente la necesidad de contar con nuevos socios fiables en el mundo. Un mecanismo para asegurar esos partenariados son los acuerdos políticos y comerciales. Pero esta política y ese mapa no pueden ser el resultado de intereses nacionales yuxtapuestos y cambiantes dependiendo de los calendarios electorales nacionales. ¿Europa quiere todos los socios que puedan tener o no? Lo que no puede explicarse fácilmente es elegir apoyar unos u otros acuerdos dependiendo de la presión de unos u otros sectores o dependiendo del calendario electoral de cada país. Porque un día será un acuerdo y un sector, pero en el futuro será otro acuerdo y otro sector. Porque en todo se puede encontrar algunos sectores que reciben algún tipo de daño por los acuerdos. El problema de fondo es que estamos renacionalizando la competencia europea de comercio exterior. No hay más que ver el mapa de votación de esta mañana con Mercosur: alineaciones nacionales por encima de los grupos políticos y olvido de nuestra obligación de defender los intereses europeos. Hoy ha sido Mercosur y mañana puede ser, quizás, la India, porque también en ese caso habrá sectores afectados. A este paso, a poco que nos deslicemos por esa pendiente, este Parlamento se organizará por delegaciones nacionales y no por grupos políticos.
Derechos humanos y democracia en el mundo y política de la Unión Europea al respecto: informe anual 2025 (debate)
Señor presidente, este es el informe anual sobre derechos humanos del Parlamento en el momento político de absoluta prevalencia de la más cruda realpolitik y en medio de un retroceso global del enfoque de los principios y valores. Por eso, es bueno resaltar también la enorme contribución de este enfoque de principios y valores en la realpolitik. La defensa de los derechos humanos, el Estado de Derecho y la promoción de la democracia no es una política opcional de la Unión Europea; es un mandato de los Tratados. Es una obligación jurídica, pero es que, además, un mundo de democracias no es solo un mundo más justo, es también un mundo más seguro. Las democracias son aburridamente previsibles; las autocracias son imprevisibles. Las democracias tienen controles y equilibrios, prensa libre, opiniones públicas críticas, verdaderos sistemas de garantías... Las democracias no invaden militarmente un vecino durante la noche —y, si lo hacen, es que han dejado de ser democracias—. Por tanto, nuestra contribución a la estabilidad del mundo reside también en nuestra política de promoción de la democracia; no son solo los valores de nuestra civilización, son también un instrumento de estabilidad y seguridad para todos.
PESC y PSDC (artículo 36 del TUE) (debate conjunto)
Señor presidente, quiero dar las gracias a David y Thijs por el esfuerzo, por haber intentado lo imposible: una descripción de la política exterior y de defensa europea en el momento de mayor volatilidad e incertidumbre de los últimos 75 años. Tan difícil como fotografiar un coche de Fórmula 1. Es imposible prever algunas actualizaciones, David y Thijs, por ejemplo, la conveniencia de no publicar los mensajes privados entre jefes de Estado. En este panorama, que parece el fin de época del racionalismo y de la Ilustración de la que es hija la Unión Europea, hay que volver a lo básico, a lo esencial: un período de consensos esenciales en política exterior aquí, entre los grupos centrales del Parlamento, entre el Parlamento y el Ejecutivo, en las instituciones del Ejecutivo y entre los Estados miembros. Hay que rechazar de plano cualquier cosa que nos debilite y, ahí, hay que hablar de la unanimidad, como ha hecho Hilde; encontrar un término aceptable en el tono y el volumen de nuestras declaraciones públicas en política exterior; y dirigirse a los ciudadanos europeos cuando se habla de política exterior, porque los ciudadanos europeos empiezan a ver en mayor medida a sus jefes de Gobierno que a los líderes de la política exterior europea.
Integridad territorial y soberanía de Groenlandia y el Reino de Dinamarca: necesidad de una respuesta unida de la Unión frente a los intentos de chantaje de los Estados Unidos (debate)
Señor presidente, quiero expresar mi solidaridad con casi todos los colegas daneses. Mi recomendación para la señora Kallas, para los altos oficiales de la Comisión y del Consejo y para el propio Parlamento es que hay que olvidar y tirar los manuales de geopolítica y de diplomacia. Lo que van a necesitar en los próximos meses es paciencia y un manual básico de psicología infantil. También será necesaria unidad, «UNIDAD» con mayúsculas. Tenemos que olvidarnos de las pequeñas peleas domésticas aquí, entre los grupos, entre los grupos y las instituciones, entre las instituciones del Ejecutivo y entre los Estados miembros. Tenemos que rechazar cualquier cosa que nos pueda debilitar, acordar algunos aspectos básicos, debatirlos en un ámbito discreto y aparecer ante el mundo y ante los europeos como el bloque que decimos que somos. Para encontrar ese espacio común, hay que levantar el tono en el Ejecutivo y hay que modular el tono en el Parlamento, porque los ciudadanos europeos están empezando a confiar más en sus líderes nacionales que en los líderes de la Unión Europea. Y, por tanto, un año de consenso básico no es una suspensión de la democracia europea, es un imperativo ante una amenaza existencial.
Posición de la Unión sobre el plan propuesto y compromiso de la Unión con una paz justa y duradera para Ucrania (debate)
Señor presidente, debemos recuperar dos categorías morales y políticas que se están quedando atrás. Hablamos de las renuncias de Ucrania y de las ganancias de Rusia de un modo que olvida lo básico: que hay ahora, como en 2022, un agresor y una víctima. Y eso introduce un juicio moral que debe ser mantenido en primera línea, porque será menos defendible hablar de las ganancias del agresor y de las renuncias de la víctima. Lo fácil es poner la presión en la víctima en vez de poner la presión en el agresor, que es lo adecuado políticamente para la Unión Europea. Y, añado, lo justo moralmente. ¿Se imaginan un maestro que sale al patio de un colegio a resolver una agresión a un alumno y concluye pidiéndole a la víctima que le dé la mitad de su bocadillo al agresor? Toda la presión de la Unión Europea debe ser puesta sobre el agresor. Y tenemos que prestar atención a las circunstancias con respecto al panorama internacional, porque podemos volver a resucitar la categoría de países con soberanía limitada, protectorado y seguramente las esferas de influencia que tanto daño han hecho al derecho internacional.
Señora presidenta, intervengo con arreglo al artículo 202 y al artículo 117, apartado 9, del Reglamento interno en mi condición de ponente permanente para Kirguistán. En noviembre de 2024, el joven líder de la oposición Temirlan Sultanbekov fue encarcelado. En diciembre de 2024, este Parlamento aprobó una Resolución de urgencia sobre sobre la situación de los derechos humanos en Kirguistán, en particular el caso de Temirlan Sultanbekov. Una misión de la Subcomisión de Derechos Humanos visitó el país y habló del caso con las autoridades. En julio, esta Cámara retrasó el voto de aprobación del acuerdo bilateral por la situación de derechos humanos. Finalmente, en septiembre concedimos la aprobación con una Resolución muy dura en materia de derechos humanos. ¿Cómo ha recibido el Gobierno kirguís este nuevo marco de relaciones? Pues ha recrudecido la persecución a los medios, ha socavado la prevención de la tortura y ha propuesto la reintroducción de la pena de muerte. Y hace tres días ha vuelto a detener al líder Temirlan Sultanbekov, junto con Kadyrbek Atambayev y otros líderes del Partido Socialdemócrata. Pedirle a la Comisión que utilice sus armas es inútil, pero intentémoslo una vez más.
El reciente acuerdo de paz en Oriente Próximo y el papel de la Unión (debate)
Señora presidenta, hay un riesgo nuevo alrededor del conflicto de Gaza: la relajación, la caída de la atención de la opinión pública internacional, lo cual es hasta lógico después de tantos meses de tensión; pero es un riesgo que hay que conjurar, y no abandonarse a la idea de que hay un proceso de paz en marcha que —con sobresaltos— irá dando resultados. Para empezar —como se ha dicho aquí— no es un verdadero proceso de paz sino, de momento, solo un alto el fuego que ni siquiera ha conseguido parar las muertes, que ya se cuentan —otra vez— por decenas; un alto el fuego, por cierto, que comprometía a Israel a permitir la entrada de ayuda humanitaria y que, en una semana, ha permitido 800 camiones cuando hacen falta 600 cada día y, por supuesto, esta ayuda —inevitablemente— no puede llegar al norte devastado de la Franja; pero es que esto no solo va de comida, de alimentos, esto va de servicios esenciales como el agua y la atención sanitaria, al menos básica. Otro aspecto en el que no hay que relajarse: la rendición de cuentas por los crímenes cometidos. Como actuemos ahora será la medida para Putin: cuando haya un alto el fuego en Ucrania, ¿vamos a abandonar la exigencia de responsabilidades a Putin? Atención al dilema y a la respuesta, porque un tratamiento diferente pondrá de nuevo a prueba nuestra credibilidad en el Sur Global. Así que, cuando se plantee el dilema sobre las responsabilidades en la Franja, no perdamos de vista el caso de Rusia y las responsabilidades personales de Putin. Este Parlamento aprobó en septiembre que se restablezcan en su totalidad el mandato y la financiación del UNRWA. El plan de Trump, afortunadamente, no excluye a ninguna agencia internacional. En Gaza van a aparecer muchos actores novatos —desde políticos a agentes de la propiedad inmobiliaria— y algunos, seguramente, combinando ambas almas, pero solo el UNRWA tiene 20 000 palestinos sobre el terreno, expertos en la provisión de todo tipo de servicios públicos, que podrían ser el germen de una futura Administración palestina sin Hamás.
Señor presidente, este marco es un perfecto ejemplo de la nueva política exterior de la Unión Europea. Buscamos socios por el mundo con un cartel en la frente que pone «Estamos desesperados. Tenemos ansiedad. Necesitamos amigos». Y nuestros interlocutores lo saben. Lo saben y lo utilizan. Y eso no es un buen punto de partida para ninguna negociación. Otra de nuestras limitaciones es que negociamos con la amenaza implícita de que nuestro interlocutor se puede buscar otros padrinos internacionales y se puede pasar al lado oscuro: otra debilidad que muchos explotan. Y, por tanto, no es extraño que en los nuevos formatos de acuerdos desaparezca nuestra arma diferencial, los valores y principios, y se imponga una alergia a meter nada que pueda molestar mínimamente a la otra parte. En el caso de la India no hablo ya de la violencia contra minorías religiosas. No hablo de prisiones preventivas durante años. Ni siquiera los convenios de la OIT, ni siquiera una mención al desarrollo sostenible. Pura realpolitik y nada de proximity values. La tentación de la Gran Suiza está llamando. Una Unión Europea introvertida, amurallada, rica, envejecida, aunque libre. ¿Ese es el modelo?
Acuerdo de Colaboración y Cooperación Reforzadas UE-República Kirguisa (A10-0105/2025 - Nacho Sánchez Amor) (votación)
Señora presidenta, en primer lugar, quiero agradecer el trabajo de los ponentes alternativos, con los que he tenido una colaboración excelente. La República Kirguisa es uno de nuestros principales socios en una región en la que tenemos intereses en materia de seguridad, conectividad, diversificación estratégica, resolución de conflictos y defensa del multilateralismo. El anterior Acuerdo tenía ya veinticinco años y parece lógico que se haya revisado a esta altura. Tiene un ambicioso capítulo de comercio y de desarrollo sostenible, con una inclusión de derechos laborales bastante notable, políticas de cambio climático y apertura a empresas e inversores europeos y la importancia también de las materias primas críticas. También refuerza la cooperación en el ámbito de la política exterior y de seguridad, en prevención de conflictos y en terrorismo. Sin embargo, seguimos con preocupación la tendencia hacia un modelo político securitario que está erosionando rápidamente los estándares democráticos de lo que un día fue considerada una isla de democracia. Y esperamos que este Acuerdo ofrezca a la Comisión nuevos instrumentos para invertir esta tendencia.
Gaza, al límite: medidas de la Unión para luchar contra el hambre y necesidad urgente de liberar a los rehenes y avanzar hacia una solución de dos Estados (debate)
Señora presidenta, el aluvión de palabras sobre Gaza no es solo un ejemplo gráfico de impotencia política, sino que se está convirtiendo en un obstáculo para la acción, en una coartada para la inacción. Hay que romper este círculo vicioso y pasar de la mera descripción del horror a su calificación política y jurídica y a la atribución de responsabilidades, dentro y fuera de la Unión Europea. Hay que abandonar las frases hechas y hacer algo muy importante en política: llamar a las cosas por su nombre, sin jerga diplomática. Intentémoslo en la Resolución de hoy, porque esta notoria falta de credibilidad ya no es solo algo que sufriremos por décadas en nuestra relación con el Sur Global, sino que ya está afectando a los ciudadanos europeos; y no me refiero solo a los manifestantes, sino a cualquiera que mira un telediario, con esas imágenes que no se emiten en la televisión pública de Israel. Nombrar al mal moral es necesario. Recordemos el aviso de la «banalidad del mal» de Hannah Arendt y llamemos las cosas por su nombre. Por eso nuestra propuesta incluye la expresión «genocidio», se señala a las autoridades israelíes como responsables de crímenes de guerra, se pide la suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel y se piden sanciones, embargos, el reconocimiento de Palestina y la liberación de los rehenes.
Señora presidenta, el guion de los autoritarios es aburridamente similar, si no fuera porque crea tanto dolor y tanta crueldad. Además de en la presión sobre los medios, sobre las ONG, el acoso a las minorías, el desmantelamiento del poder judicial, las narrativas paranoicas sobre imaginarios enemigos exteriores, la falsificación de las elecciones y un largo etcétera, siempre coinciden en la detención de los líderes de la oposición. Está pasando en Turquía y está pasando en Georgia. Putin los detiene y los mata, a algunos de ellos los mata incluso sin detenerlos. En el caso de Sueño Georgiano le basta con quitarlos del escenario con cualquier excusa absurda. Por si cabe alguna duda remota sobre el carácter político de la persecución, miren la oferta del presidente del país: se ofrece a indultar a los líderes de la oposición encarcelados si se comprometen a participar en las elecciones locales. Primero te detienen para que no hagas vida pública —y todas las sentencias se refieren a que no puedes tener cargos públicos— y luego tus mismos carceleros te ofrecen la llave de la celda si les sirves para legitimar sus elecciones y su más que probable victoria. Sarcástico y cruel. Comisaria Kos, cuidado con la comparación y con el tono que utilizamos con Georgia y con Turquía, porque están pasando las mismas cosas.