Futuro de las relaciones comerciales entre la Unión y África (debate)
Señora presidenta, señor comisario, en primer lugar, quisiera felicitar al ponente por su trabajo. África tiene que ser un continente prioritario para la Unión Europea. Todos somos conscientes del enorme potencial de sus mercados y también de su compleja realidad y diversidad. África crece económica y demográficamente y dispone de recursos naturales, promueve cada vez más su integración comercial y tiene una hoja de ruta para acometer reformas en aras de marcos institucionales más estables y mayor seguridad. Pero, sobre todo, debe hacer un esfuerzo para sentar las bases políticas necesarias para el desarrollo. Por su parte, las empresas europeas, y en concreto las pymes, no pueden quedar al margen de estas oportunidades de negocio. Debemos impulsar partenariados público-privados de carácter trilateral y, sin duda alguna, hay que abordar la ordenación de los flujos migratorios. Observar lo que sucede hoy a nuestro alrededor, como la invasión de Ucrania por Rusia o el posicionamiento de China en la zona, nos debe reafirmar en el convencimiento de que no podemos olvidar nuestro compromiso con este continente. Por ellos y por nosotros.
Futuro de la pesca en el canal de la Mancha, el mar del Norte, el mar de Irlanda y el océano Atlántico (debate)
Señora presidenta, querido comisario, el impacto del Brexit en la pesca se extiende más allá del área geográfica del Reino Unido y tiene importantes implicaciones en toda la zona del océano Atlántico Nororiental, así como en la flota de la Unión Europea que opera en otras partes del mundo, como las aguas alrededor de las Islas Malvinas, Groenlandia y Svalbard. El escenario geopolítico ha cambiado con el Brexit. También el marco de gobernanza, con cambios en el equilibrio de poderes y en el posicionamiento relativo de todos los países vecinos que comparten poblaciones de peces en la zona. Con la salida del Reino Unido, la Unión Europea ha perdido su poder de negociación sobre importantes naciones pesqueras. El resultado es que algunos se aprovechan de la debilidad de la Unión Europea, que debe reafirmarse como garante de sus intereses pesqueros, a fin de evitar cualquier limitación injustificada o unilateral del acceso al agua o de los recursos para los buques de la Unión Europea en la región. Además, el Reino Unido, en contra del espíritu de buena cooperación, discrimina discreta pero sistemáticamente a los pescadores de la Unión Europea mediante la introducción unilateral de nuevas normas de pesca. También se niega a conceder acceso a los buques de la Unión Europea que tradicionalmente han faenado allí. Todo esto conduce a restricciones de acceso de los buques de la Unión Europea a aguas del Reino Unido, en contra del Acuerdo de Comercio y Cooperación suscrito. El acceso a las aguas del Reino Unido y el acceso al mercado de la Unión Europea están intrínsecamente vinculados, y este ha sido el enfoque de la Unión Europea durante las negociaciones del Brexit. La Unión Europea tiene que ser muy firme en la defensa de este principio y, en su caso, actuar.
Necesidad de un plan de acción urgente de la UE para garantizar la seguridad alimentaria dentro y fuera de la Unión en vista de la invasión rusa de Ucrania (debate)
Señora presidenta, señor comisario, gracias por esta comunicación, especialmente por incluir a la pesca y a la acuicultura que, junto con toda la cadena de valor de los productos de la mar, son sectores fundamentales que contribuyen a la seguridad alimentaria en la Unión Europea. Muchas gracias. Sin embargo, las medidas previstas para la pesca son claramente insuficientes. Desde hace meses, los sectores de la pesca y la acuicultura se han enfrentado a una difícil situación económica. Vemos con preocupación cómo buques de muchos Estados miembros están amarrando como consecuencia del fuerte aumento de los costes. Es hora de ejecutar acciones urgentes y no de palabras bonitas. Se necesita compensar a los operadores por la pérdida de ingresos o los costes adicionales, proporcionar ayudas al almacenamiento y compensaciones por el cese temporal de las actividades. Además, necesitamos aumentar el límite de las ayudas de minimis y un aumento de la flexibilidad de las cuotas interanuales. Las circunstancias excepcionales necesitan medidas excepcionales y valientes para la agricultura, para la ganadería y también para la pesca.
Relaciones entre la Unión Europea y África (debate)
Señora presidenta, señor alto representante, África debe ser un continente prioritario para la Unión Europea. Para empezar, nos separan apenas catorce kilómetros y nuestros intereses no son solo comerciales y económicos, sino también políticos, migratorios o de seguridad. Bien lo sabemos en Canarias. La Unión Europea tiene ahora una gran oportunidad con la creación del área de libre comercio continental africana para atraer más inversiones, sentar las bases de su necesaria industrialización y la creación de empleo para los jóvenes. Ello dependerá de nuestra capacidad para movilizar inversiones en sectores estratégicos, intercambios comerciales y más presencia empresarial en la región. Pero nada de lo anterior será posible sin estabilidad, institucionalidad y seguridad. Seguridad jurídica y también seguridad física. Hay que cumplir con los compromisos. Y estoy pensando en el Acuerdo de pesca celebrado entre la Unión Europea y Senegal, reiteradamente incumplido. África precisa inversiones en I+D. Las empresas multinacionales ya tienen importante presencia. El reto ahora es apoyar con más determinación la presencia de pymes europeas. Espero que la Cumbre Unión Europea-África aborde con éxito todos estos retos y desafíos.
Señor presidente, la situación en Nicaragua es insostenible: la continua deriva autoritaria atenta directamente contra los derechos humanos, la democracia y todos los valores que defendemos en esta Cámara. Lo vivido en las últimas elecciones fraudulentas en el país es una nueva constatación de algo que llevamos denunciando mucho tiempo: los Ortega—Murillo están dinamitando la democracia nicaragüense desde dentro, desde el poder, impulsando una dura represión que socava las libertades; pretenden extinguirlas completamente y convertir Nicaragua, tristemente, en un régimen autocrático, comunista, de carácter personalista y familiar. No podemos quedarnos impasibles ante el desafío comunista que amenaza a muchos países latinoamericanos, debemos reaccionar y posicionarnos con determinación al lado de los verdaderos líderes democráticos de la región y la sociedad civil que se mantiene firme ante la dictadura de extrema izquierda; si no lo hacemos, más de un Estado seguirá el camino de Nicaragua, Venezuela o Cuba. Por cierto, contrastan las palabras contra Ortega con su posición en relación con Maduro, señor Borrell. Europa debe apoyar inequívocamente y sin fisuras que esta Resolución sobre la situación en Nicaragua incluya medidas de condena al régimen y a la permanente violación de los derechos humanos y asegurarse de que ni un céntimo de la Unión Europea termine en manos de esta dictadura autoritaria, contraria a los principios con los que nos identificamos. La Unión Europea debe tomar acciones decididas: insto, como ya lo hemos hecho en otras ocasiones, a activar la cláusula democrática del Acuerdo de Asociación, así como a la imposición de sanciones contra todos los que violan los derechos humanos en Nicaragua.
Intervenciones de un minuto sobre asuntos de importancia política
Señor presidente, seguimos siendo más fuertes que el volcán, que nadie lo dude, pero cada día nos cuesta más; ya han pasado cincuenta y dos días desde la erupción del volcán en mi Isla Bonita y ahí sigue, haciendo daño en viviendas, fincas e infraestructuras, pero sobre todo en el ánimo de los palmeros: créanme que escuchar el rugido ininterrumpido del volcán durante días y días es algo difícil de soportar. La solidaridad ha sido un ejemplo en todo, y también la actuación de las Administraciones, pero hay que dar un paso más: las ayudas tienen que llegar ya, hay que pasar de las palabras a los hechos en España y en Europa. Los damnificados necesitan soluciones ante esta catástrofe que ya ha cambiado sus vidas para siempre y las necesitan ahora: la burocracia no puede ser un impedimento. La Palma y los palmeros miran hoy más que nunca a Europa. Vamos a resistir, vamos a seguir siendo más fuertes que el volcán, pero en esta situación Europa no nos puede fallar.
Evaluación de las medidas de la Unión para el sector del turismo en la UE ante la proximidad del final de la temporada de verano (debate)
Señora presidenta, cuando el volcán sigue rugiendo con fuerza y continúan los ríos de lava, es difícil hablar de otra cosa que no sea de supervivencia y de recuperación. Y recuperación es lo que necesita la isla de La Palma en todos los ámbitos, también en el turístico. Canarias en su conjunto necesita la certidumbre que la Unión Europea debe garantizar y La Palma, en particular, necesita con urgencia, además de fondos, un auténtico plan de recuperación y promoción turística. Hablamos del fin de la temporada de verano y del balance de las actuaciones de la Unión en relación con el certificado COVID y de la recuperación de vuelos durante la temporada de verano. Pero también tenemos que hablar de la temporada de invierno, porque para regiones como la mía, Canarias, la temporada de otoño/invierno es la verdadera temporada alta para el turismo. Cuando el frío llega al resto de Europa, en el archipiélago las temperaturas no bajan de los veinte grados. Canarias es una región que, con más de dos millones de habitantes, recibía cada año quince millones de turistas. La COVID—19 destrozó el sector y estamos muy lejos de poder recuperar sus cifras previas a la pandemia. Ahora no podemos permitirnos la más mínima incertidumbre. Canarias es un destino privilegiado y seguro. Y el turismo, una industria que activa el resto de las industrias. Al igual que se ha criticado la falta de capacidad de las instituciones europeas para gestionar y apoyar y renovar sus modos industriales y turísticos, debemos dar la bienvenida a la creación de una agencia europea para el turismo, cuya sede no tendría mejor ubicación que las islas Canarias. Confío en ello y en que, con el esfuerzo de todos, el turismo siga siendo el verdadero motor económico de Canarias, y en La Palma, en particular, además, una garantía de supervivencia.
Señora presidenta, el volcán que hace quince días entró en erupción en mi isla, la isla de La Palma, está arrasando casas, carreteras, infraestructuras hidráulicas y cultivos, pero, sobre todo, ilusiones. Está dejando un rastro de dolor, de historias personales rotas, de miles de evacuados. Está cambiando la propia orografía de la isla, que ya no volverá a tener forma de corazón. Un corazón del que han hecho gala los palmeros y que se ha ganado la solidaridad de tanta gente. Frente a ello, no cabe más que reaccionar porque queda lo peor: la reconstrucción; el volver a crear un hogar; el seguir cultivando los mejores plátanos del mundo; el tratar de volver a vivir dejando esa pesadilla como un triste recuerdo de la fuerza de la naturaleza. Por ello necesitamos con urgencia la ayuda de la Unión Europea. Necesitamos hacer llegar a La Palma fondos que permitan a los palmeros volver a sonreír. Y estoy seguro de que así será, y ¿saben por qué? Porque todos juntos somos mucho más fuertes que el volcán.
Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (debate)
Señora presidenta, mis primeras palabras tienen que ser necesariamente de agradecimiento. En primer lugar, a los ponentes alternativos, Pierre Karleskind, Manuel Pizarro, Rosanna Conte, Ruža Tomašić, Francisco Guerreiro y João Ferreira. Su trabajo ha sido fundamental. Por otra parte, y muy especialmente, quisiera mostrar mi especial agradecimiento a mi compañero Francisco Millán Mon por haber liderado las negociaciones durante el período en que yo estuve fuera del Parlamento. No era fácil y tuvo que trabajar duro para evitar reabrir todo el acuerdo y renegociar este dosier, como algunos pretendían. Si no hubiera sido por él, seguramente hoy no estaríamos aquí debatiendo el nuevo Fondo. ¡Gracias, Paco! Asimismo, quiero expresar mi reconocimiento a las sucesivas presidencias del Consejo que han estado involucradas y principalmente a la Presidencia alemana, que concluyó este largo camino. Por último, pero no menos importante, mi profundo agradecimiento al comisario Sinkevičius, quien ha estado presente en todos nuestros diálogos tripartitos. Hemos tenido debates muy duros, lo reconozco, en los que cada uno hemos defendido nuestra posición, pero lo más importante es que hemos sido capaces de llegar a un acuerdo. ¡Muchas gracias, comisario! Este acuerdo es fruto del trabajo de tres años de difíciles negociaciones con los grupos políticos y con el Consejo y la Comisión, y con todos los matices que quieran hacérsele, hoy podemos decir que hemos conseguido un buen acuerdo. Un acuerdo que, aunque algunos —los menos, es verdad— quieren desacreditar, cumple a rajatabla lo que fue mi primera línea roja al hacerme cargo de este informe como ponente: que nuestros pescadores pesquen en mejores condiciones, pero nunca que pesquen más. El nuevo Fondo, con una dotación de 6 108 millones de euros, va a contribuir a una pesca, acuicultura y transformación más sostenibles, a apoyar una economía azul y a las comunidades costeras y a promover la gobernanza internacional de los océanos. No perdamos de vista que el Fondo ha sido negociado en una coyuntura excepcionalmente difícil, como es la pérdida de caladeros como consecuencia del Brexit, la parálisis de la cadena de valor de los productos de la mar a causa de la COVID—19, las dificultades para alcanzar un verdadero relevo generacional, la necesidad de ofrecer mejores condiciones a los barcos de pesca a la vez que seguimos luchando contra la sobrecapacidad, la necesidad de simplificar la burocracia para poder acceder a esos Fondos o las obligaciones derivadas de la PPC, tales como la obligación de desembarque y alcanzar el rendimiento máximo sostenible. El reto era enorme y sinceramente creo que lo hemos conseguido. El Fondo acordado ayuda a afrontar esos retos mencionados y a alcanzar objetivos cada vez más ambiciosos. La burocracia actual se sustituye por un sistema simplificado que da la flexibilidad necesaria a los Estados miembros para programar las necesidades de sus sectores sin poner en peligro la transparencia y la responsabilidad. Por lo tanto, el futuro Fondo es fácil de usar. Además, es respetuoso con las normas de la Organización Mundial del Comercio. No contiene subvenciones perjudiciales, ninguna ayuda para la construcción o adquisición de nuevos buques pesqueros, ningún aumento de la potencia de los motores, ninguna subvención directa para el aumento de la capacidad pesquera de los buques de más de 24 metros y tan solo para los buques de hasta 24 y exclusivamente con el fin de mejorar la seguridad, las condiciones de trabajo o la eficiencia energética. Y, además, un tope financiero del 15 % para las principales medidas de la flota. Es respetuoso con el medio ambiente y contribuye a la consecución de los objetivos del Pacto Verde. Estamos de acuerdo en que la lucha contra la pérdida de biodiversidad y el mantenimiento de los ecosistemas en buen estado requerirá una importante inversión pública y privada a nivel nacional y europeo. Además, el nuevo FEMPA permite financiar inversiones que mejoren la eficiencia energética, la seguridad y las condiciones de trabajo de los buques pesqueros de la Unión Europea, garantizando asimismo la sostenibilidad del sector. También fomenta el relevo generacional al apoyar la primera adquisición de buques por parte de los jóvenes pescadores. Uno de los éxitos del Parlamento Europeo es que el nuevo FEMPA apoyará especialmente la pesca costera a pequeña escala. Los Estados miembros tendrán en cuenta en su programa las necesidades específicas de esta pesca. El mismo trato preferente se reserva a los pescadores sin embarcación y a los mariscadores. También apoyará la acuicultura europea, fomentando la inversión destinada a reforzar la competitividad de la producción acuícola, y, además, introduce un plan de gestión de crisis que permitirá prestar apoyo en situaciones de emergencia como las que se han vivido con la COVID—19. Me gustaría destacar, además, viniendo de una región ultraperiférica como Canarias, que el texto final de este acuerdo tiene en cuenta las limitaciones específicas de estas regiones y que se mantiene el presupuesto actual para la compensación de los costes adicionales, que podrán ser completados por los Estados miembros con ayudas estatales mediante un procedimiento simplificado. En definitiva, el nuevo FEMPA permitirá pescar mejor, no pescar más. No impedirá al sector invertir en la seguridad y el bienestar de los trabajadores y en motores y buques eficientes desde el punto de vista medioambiental, y permitirá la renovación generacional, al tiempo que proporcionará todas las salvaguardias necesarias para evitar el exceso de capacidad y la sobrepesca. Los Estados miembros ya tienen a su disposición un Fondo simplificado y pueden empezar a establecer prioridades y planificar la financiación. Pero, sobre todo, hemos logrado alcanzar un acuerdo que nos obliga a preservar y promover el frágil equilibrio alcanzado entre las consideraciones medioambientales, las sociales y las económicas.