7
Jul
2021
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Situación actual de la aplicación de los Reglamentos sobre el certificado COVID digital de la UE (debate)
Señor presidente, señor Reynders, durante los años en que vengo sirviendo a la ciudadanía europea en este Parlamento Europeo como legislador en materia de derechos fundamentales, justicia e interior, no había vivido nunca un procedimiento legislativo como el que hizo posible el certificado COVID digital de la Unión Europea. Y, desde luego, no había visto tampoco que, apenas una semana después de que entrara en vigor por el procedimiento de urgencia —lo conseguimos— el certificado COVID digital de la Unión Europea, estemos debatiendo nada menos que el estado de ejecución de ese mandato contenido en un Reglamento que es ley europea vinculante para todos los Estados miembros. Y hemos detectado en esta semana que lleva en vigor problemas que eran predecibles. En primer lugar, que esa etapa transitoria de adaptación de las infraestructuras críticas y tecnológicas necesarias para asegurar la emisión y recepción del certificado con características homogéneas en toda la Unión Europea ha arrojado un paisaje de prácticas diferenciadas que deben ser monitorizadas y corregidas cuanto antes por la Comisión para que todos los Estados miembros ofrezcan las mismas garantías. Porque de eso se trataba: de establecer seguridad jurídica donde había inseguridad. La idea era relanzar Schengen, la libre circulación, la confianza entre los Estados miembros de la Unión Europea y la confianza de la ciudadanía en que podía de nuevo volver a intentar viajar en un espacio de libre circulación sin fronteras interiores. Pero un segundo problema era también predecible. Y es que se ha producido, en la ciudadanía, un estado de inquietud con respecto al alcance incompleto de la vacunación, que tiene que ser la opción preferente de la libre circulación. Es cierto que se contempla también la opción de haber superado la enfermedad y la de una prueba negativa, pero para las familias que viajan con menores que aún no han sido vacunados el problema continúa estando ahí. Los hay que viajan con un certificado por vacunación, pero los menores tienen que seguir sometiéndose a pruebas, y esas pruebas no son gratuitas. Era un segundo objetivo. Y el tercero tiene que ser que cuanto antes la ciudadanía sepa que este Reglamento es una ley, pero no estaba diseñada para durar siempre. Duración: un año. Ojalá que la inmunidad de grupo permita a la Unión Europea no solamente dejar atrás la pandemia y el certificado sino lanzarse a esa operación de gran solidaridad global, aprendiendo la lección de que no estaremos todos seguros hasta que no estemos seguros todas y todos a escala global.