20
May
2026
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Represión y ejecución de manifestantes, disidentes, presos políticos y miembros de minorías religiosas en Irán
Señor Presidente, Señorías, hay muchas cosas que podríamos decir sobre la trágica situación actual en Irán. El apagón de 80 días ha dejado a 92 millones de personas sin Internet y sin la capacidad de comunicarse, la inflación ha alcanzado niveles insostenibles, hay 40 millones de personas por debajo del umbral de pobreza y los ataques llevados a cabo fuera de cualquier estado de derecho internacional continúan matando a civiles inocentes. Pero hay un tema urgente: presos políticos, que siguen sufriendo violencia y abusos sexuales en las cárceles, a los que se les niega el acceso a sus familias y abogados o tratamiento médico. La situación es urgente, en particular, para quienes han sido condenados a muerte. Irán tiene la tasa de pena de muerte más alta del mundo y está utilizando la guerra en curso como cobertura para acelerar aún más las ejecuciones. La Unión Europea no puede mirar hacia otro lado. Necesitamos ampliar el alcance de las sanciones europeas atacando a las autoridades responsables de las masacres de enero y la posterior ola de ejecuciones. Necesitamos abrir canales legales de asilo para los iraníes perseguidos y abstenernos de cualquier repatriación forzada. Es necesario promover el diálogo, asegurándose de que la población iraní, incluidas todas sus minorías, sea la protagonista.