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Estrategia para el Mercado Único (debate)
Señora Presidenta, Señorías, La nueva Estrategia para el Mercado Único de la Comisión promete un «mercado más sencillo y sin fisuras», pero plantea cuestiones críticas. En primer lugar: La Comisión tiene la intención de eliminar los diez principales obstáculos al comercio, como las diferentes normas de envasado y etiquetado, los largos procedimientos de reconocimiento de las cualificaciones profesionales y las complicadas empresas emergentes. Pero muchos de estos obstáculos han existido durante décadas, a pesar de innumerables iniciativas. ¿Por qué tendría éxito esta vez? En segundo lugar: La estrategia se centra en gran medida en la digitalización, desde pasaportes de productos hasta procesos sin papel. Esto suena moderno, pero hay riesgos: Las pequeñas y medianas empresas podrían verse cargadas adicionalmente por nuevas obligaciones y costes digitales en lugar de verse realmente aliviadas. En tercer lugar: La Comisión pide una mayor apropiación nacional y quiere instalar sherpas en los gobiernos para supervisar su aplicación. Esto puede ayudar, pero corre el riesgo de restringir aún más el margen de maniobra nacional. En cuarto lugar: La simplificación de las normas es urgente, pero el "ómnibus" anunciado sigue siendo vago sobre cómo se reducirá realmente la burocracia. Se identifican los retos: menos fragmentación, más competitividad, mejores oportunidades para las empresas y los consumidores. Pero la estrategia sigue siendo vaga en muchos puntos y corre el riesgo de volver a empaquetar viejos problemas en lugar de resolverlos realmente. El viejo problema de la UE.