22
Abr
2024
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Modificación de la Directiva 2011/36/UE relativa a la prevención y lucha contra la trata de seres humanos y a la protección de las víctimas (debate)
Señora Presidenta, en 2024, la trata de seres humanos sigue afectando a miles de personas en todo el mundo. Solo en 2021, la Unión Europea registró más de 7 000 víctimas. Entre 2008 y 2022, Portugal registró un aumento del 107 % en este tipo de delitos. Lamentablemente, en Alentejo, quienes trabajan la tierra son, en su mayor parte, ciudadanos migrantes de países como Nepal, Bangladesh, Bulgaria, Rumanía, Moldavia, Ucrania, India, Senegal, Pakistán, Timor Oriental —y podría decir que otros— atraídos a Europa bajo falsas promesas de redes criminales. A su llegada, en lugar de trabajo decente, son manipulados por empleadores que se apoderan de sus pasaportes, los mantienen en lugares remotos, con condiciones poco saludables y con más deuda que salario. De los 24,9 millones de personas de las que habla la OIT que están atrapadas en el trabajo forzoso, 16 millones son explotadas en el sector privado, como el trabajo doméstico, la construcción o la agricultura. Existe una responsabilidad política de la UE contra la trata de seres humanos, por una mejor solidaridad, la inversión en la capacidad de acoger e integrar vías seguras para inmigrantes y refugiados, en lugar de insistir en medidas de seguridad que siempre los dejan en manos de estas personas sin escrúpulos y sin trabajo decente.