18
Jun
2026
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Día Internacional del Juego: promoción del derecho de los niños a jugar (debate)
¡Señor Presidente! Lo suficientemente malo como para que en 2026 incluso tengamos que recordar que los niños deberían jugar. El hecho de que tengamos que hacer hincapié específicamente en este derecho demuestra hasta qué punto nos hemos alejado de una sociedad verdaderamente amiga de los niños, triste pero verdadera, también en Europa. Jugar no es un pasatiempo. El juego es el derecho del niño y la base de una infancia saludable. Donde los niños juegan, las amistades crecen, donde surgen la creatividad, el coraje, la empatía y la confianza en sí mismos. Mientras juegan, los niños aprenden a compartir, discutir, reconciliarse y encontrar soluciones juntos. El juego promueve el aprendizaje, fortalece las habilidades sociales y es clave para la salud mental de nuestros hijos. Ninguna pantalla o algoritmo puede reemplazarlo. Es por eso que necesitamos, entre otras cosas, más parques infantiles, espacios abiertos más naturales y más lugares donde los niños puedan ser simplemente niños. Y la Unión Europea debe actuar; La Garantía Infantil Europea es un buen comienzo. Además, Finlandia ya ha demostrado que la promoción coherente de los juegos de azar funciona, también en la política educativa; Otros países deberían tomar esto como ejemplo. Al mismo tiempo, también debemos ser honestos: Mientras que los niños juegan cada vez menos, las plataformas de redes sociales están ganando miles de millones de dólares por mantenerlos en la pantalla el mayor tiempo posible. Cada minuto de atención trae ganancias. Sin embargo, cada hora frente a la pantalla suele ser una hora menos para jugar, descubrir y experimentar, por no hablar de las consecuencias mentales. Algo más se pierde: aburrimiento. Es el caldo de cultivo para la imaginación, la creatividad y la autoiniciativa. Aquellos que nunca han experimentado el aburrimiento también aprenden con menos frecuencia a pensar algo para sí mismos, a crear algo nuevo y a encontrar sus propias soluciones. Nosotros, como Parlamento, también deberíamos dar mayor importancia política al derecho a jugar. En cuanto a las plataformas de redes sociales: Estos deben estar más regulados y sujetos a un límite de edad para su uso. Todo lo demás es ajeno al mundo, como lo es la decisión del Consejo de Ética Alemán. Quien lleva a los niños a jugar les lleva un pedazo de la infancia. ¡Démosles tiempo, espacio y la libertad de ser niños!