20
Oct
2022
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Solidaridad cultural con Ucrania y mecanismo conjunto de respuesta de emergencia para la recuperación cultural en Europa (debate)
Señora presidenta, la guerra es un horror que no deja más que destrucción a su paso. Lo más grave, sin duda, es la destrucción de vidas humanas, de sus hogares, y el hambre que deja tras de sí. Pero, además, la guerra tiene un impacto muy serio en la cultura y en el patrimonio, que es nuestra historia, nuestra memoria como especie. Tras la invasión rusa, el patrimonio de Ucrania se ha convertido en el más amenazado del continente. A fecha de hoy, la Unesco ya ha registrado más de 200 sitios culturales destruidos o dañados como resultado de los ataques. Una pérdida irreparable. Las instituciones europeas debemos tomar partido para frenar esta pérdida y emprender acciones para su conservación, recuperación y reconstrucción. Tenemos que definir el rol que debe tener la Unión Europea en la reconstrucción del patrimonio destruido en Ucrania. Debemos poner la voluntad política necesaria para evitar esta pérdida. Hace un mes aprobamos aquí el informe sobre la Nueva Bauhaus Europea, un texto que contempla que la Nueva Bauhaus debe contribuir a la reconstrucción de los monumentos y las ciudades destrozadas por la invasión. Todo ello contando con la participación de los sectores culturales y creativos ucranianos, que tan perjudicados se han visto y que necesitan nuestro apoyo. La Nueva Bauhaus puede y debe adoptar una dimensión exterior para ayudar a Ucrania en esta tarea. El patrimonio histórico es la suma de las huellas que las generaciones anteriores han dejado en el territorio, es la memoria cultural de las generaciones pasadas. Por eso, no podemos dejar que la invasión rusa lamine la historia de los ucranianos. Compartimos con Ucrania historia y experiencias pasadas y el patrimonio histórico debe usarse como un puente para estrechar los lazos del pueblo ucraniano atacado con la Unión Europea.