6
Abr
2022
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Situación de los derechos humanos en Corea del Norte, en particular la persecución de las minorías religiosas
Señor presidente, debatimos la situación de los derechos humanos en un país que es un agujero negro de la información, de la democracia, de los derechos, en definitiva, de la seguridad colectiva. La situación en Corea del Norte es catastrófica. Al aislamiento político y económico, los desastres naturales y las hambrunas le tenemos que sumar también la pandemia de la COVID—19. Y, según las Naciones Unidas, una negación prácticamente total de los derechos más básicos. Los norcoreanos no pueden ni siquiera moverse libremente en su propio país. Sobreviven en medio de la inseguridad alimentaria, la malnutrición y la falta de vacunas. Sufren detenciones arbitrarias, trabajo forzoso, tortura, la negación del derecho a las creencias y prácticas religiosas y también la violencia sexual. Los socialistas en esta Cámara volvemos a pedir que el régimen de Kim Jong-un permita el acceso y el trabajo de las organizaciones humanitarias, detenga inmediatamente las ejecuciones, las torturas, los secuestros y las detenciones y, además, reforme su sistema penal. Necesitamos, señorías, más sanciones europeas específicas para los responsables de las graves violaciones de derechos humanos en Corea del Norte. Pedimos que la Comisión mantenga los programas de ayuda humanitaria existentes y que todos los miembros de las Naciones Unidas tomen medidas para aplicar plenamente las sanciones que ya existen en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Por último, también creo que tenemos que trabajar para que el régimen norcoreano rinda cuentas donde tiene que hacerlo, que es en la Corte Penal Internacional, por los crímenes contra la humanidad.