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Informe anual sobre el funcionamiento del espacio Schengen (debate)
El Acuerdo de Schengen tiene por objeto reforzar un espacio europeo para hacer frente a los retos continuos y luchar contra las amenazas a la seguridad. La adhesión a Schengen implica la participación transfronteriza para eliminar la delincuencia organizada o el terrorismo. En un mundo pandémico de COVID-19, los Estados miembros de la Unión Europea y el espacio Schengen han introducido controles en las fronteras interiores como respuesta unilateral a los nuevos retos. Es hora de demostrar que nuestros valores son más fuertes que los problemas actuales y de facilitar de nuevo la libre circulación. Rumanía y Bulgaria deben ser miembros de pleno derecho del espacio Schengen. Habida cuenta de los numerosos llamamientos en favor de la plena aplicación de las disposiciones del acervo, la supresión de los controles en las fronteras interiores terrestres, marítimas y aéreas de ambos países debe hacerse realidad. Rumanía gestiona con éxito, desde su adhesión, la segunda frontera terrestre más grande de la UE, y la contribución de nuestro país a la seguridad fronteriza es algo importante para toda la Unión Europea. El espacio de la Unión Europea sin controles fronterizos, conocido como Schengen, es uno de los logros más concretos de la integración europea. El derecho a la libre circulación de los ciudadanos europeos es uno de los pilares del proyecto europeo y debe mantenerse sin cambios.