20
Abr
2023
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Dimensión de cohesión de las ayudas estatales y normas de minimis de la Unión (debate)
Señora presidenta, señor comisario, normas como el Reglamento de minimis son necesarias para preservar el mercado interior. Poner límites a ayudas que puede dar un Gobierno a sus empresas debería servir para evitar una competencia desigual entre Estados miembros. Pero cuando nos fijamos en el efecto que tiene este Reglamento de minimis en las economías de las islas de la Unión, observamos una paradoja: los límites establecidos no permiten a los Estados ayudar a las empresas de las islas a compensar el sobrecoste de la insularidad. Es muy sencillo entender lo que es el sobrecoste de la insularidad: una empresa basada en una isla solo puede transportar sus mercancías por mar o por aire, lo que supone un coste adicional de en torno a un 70 % con respecto al transporte por carretera o ferroviario. Por tanto, las empresas de las islas de la Unión Europea tienen que competir dentro del mercado interior con una desventaja comparativa y el Reglamento de minimis no permite a los Estados corregirla con ayudas de Estado. Esto es una disfunción del mercado interior. Todas las empresas compiten en igualdad de condiciones menos aquellas que están basadas en una isla; el resultado es un encarecimiento generalizado de los productos, una pérdida de competitividad de nuestras empresas y la desindustrialización de las economías isleñas. Los europeos que vivimos en las islas exigimos, tal como reconoce la Resolución del Parlamento Europeo del pasado 7 de junio de 2022, que la Unión posibilite competir en condiciones de igualdad. Por eso pedimos más flexibilidad en el Reglamento de minimis para que los Estados puedan compensar esos sobrecostes de la insularidad con ayudas de Estado. No pedimos un privilegio, sino la corrección de una desigualdad.