18
Sep
2024
Ver
El sistema húngaro de «tarjeta nacional» y sus consecuencias para Schengen y el espacio de libertad, seguridad y justicia (debate)
Señora Presidenta, el sistema húngaro de «tarjeta nacional» representa una peligrosa violación del escudo que protege a Europa, y las consecuencias no son hipotéticas. Cuando hablamos de Ucrania, estamos hablando de un pueblo que ha elegido la democracia, Europa y el Estado de Derecho. Cuando Viktor Orbán devalúa esta lucha, ignora que el ataque a Ucrania es en realidad un ataque a los valores que cimentan nuestra Unión. Si dejamos caer a Ucrania, debilitaremos nuestra propia democracia. Mientras los ucranianos luchan, mueren y resisten la agresión de una potencia imperialista, Hungría abre sus puertas a los ciudadanos rusos y bielorrusos. Cada soldado ucraniano que defiende a su país es un escudo vivo para Europa. La victoria de Rusia en Ucrania sería la prueba definitiva de que las fronteras en Europa pueden ser rediseñadas por la fuerza. Y al mismo tiempo que luchan, no podemos permitir que se creen lagunas para aquellos que quieren vernos divididos. El espacio Schengen no es un capricho, es un pilar. Y la «tarjeta nacional» húngara convierte Schengen en un frente vulnerable, un engaño que favorece a aquellos que quieren explotar nuestros defectos y lagunas. El orden internacional está en juego y Hungría no puede estar en el lado equivocado. En este delicado contexto geopolítico, este sistema facilita la entrada de ciudadanos rusos y bielorrusos en el espacio europeo al subvertir los controles exigidos por las normas de la Unión. Es una puerta abierta a la infiltración de espías y la manipulación externa, en un momento en que Rusia está claramente comprometida con la desestabilización de Europa. Cuando hablamos de seguridad común, no hay lugar para el compromiso. No seamos ingenuos. No podemos tratar nuestra seguridad con la ligereza de aquellos que creen que las amenazas desaparecerán por sí solas. No podemos permitir que el espacio Schengen, que simboliza la confianza entre los Estados miembros, se convierta en un instrumento de manipulación política o en una falacia de seguridad.