14
Dic
2022
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Defensa de la Unión Europea contra el uso abusivo de los vetos nacionales (debate)
Señor presidente, señor comisario Gentiloni, llegará un día en que la Unión Europea se atreva de una vez a hacer una unión más perfecta como soñamos los europeístas, y en que los vetos nacionales sean una antigualla y una reliquia del pasado. La unanimidad puede tener sentido para cuestiones constitucionales y para la ampliación de la propia Unión Europea. Pero la experiencia prueba claramente que los vetos nacionales se han erigido en un freno, un obstáculo, cuando no una posibilidad de que un solo Estado miembro ejerza derechos sin obligaciones. Y el derecho consiste en impedir que pueda funcionar la maquinaria de toma de decisiones y legislativa de la Unión Europea. Y, por tanto, impedir que la Unión Europea pueda responder. Bloqueo, atasco en un tiempo vertiginoso que exige respuestas tan rápidas como eficaces. ¿Es admisible mantener indefinidamente el veto en recursos propios? ¿En las grandes cuestiones financieras? ¿En el marco financiero plurianual? ¿Es admisible que se pueda ejercer el veto para impedir el acceso a la libre circulación y al espacio Schengen a dos Estados miembros por parte de un solo Estado miembro de la Unión Europea? La respuesta es simplemente no. Y por eso es urgente que se revise la regla del veto, que en la experiencia significa que la Unión Europea pueda quedar como un gigante, no ya de paso lento, sino congelado en el tiempo, cuando todo el mundo alrededor le está exigiendo respuestas para que la Unión Europea dé prueba de su voluntad de ser, sí, una unión más perfecta. Ojalá nuestros ojos lo vean. Y de lo que estoy seguro es de que muchos de los corazones que palpitan en este Parlamento Europeo se alegrarán con ello.