Órgano interinstitucional de normas éticas (debate)
Señora presidenta, señor comisario, ayer hablaba en esta tribuna sobre la separación de poderes que está consolidada en los Tratados y sobre el necesario control entre unos y otros. Ayer, todos juntos le reclamábamos al poder ejecutivo que habilite nuestro derecho a hacer comisiones de investigación, porque el control entre poderes es la esencia misma de la democracia. Y hoy, en el último minuto del último día del último período parcial de sesiones de esta legislatura, vienen ustedes a pedirnos que votemos este invento. Vienen a decirnos que no sirve que nos controlemos unos a otros, incluso internamente, sino que necesitamos un cuarto poder —eso sí, no dicen ni cómo ni con quién— que nos controle a todos en lo que respecta, nada más y nada menos, que a nuestra dimensión ética. Bueno, a todos no, ya que al Consejo, que es la parte del Ejecutivo que más poder acumula —donde se sientan Pedro Sánchez y los que se resisten a ese control—, tampoco lo podemos controlar con este órgano inventado. Bueno, señorías, creo que estamos todos de acuerdo en que un Órgano interinstitucional de normas éticas no debe dañar los derechos democráticos de este Parlamento ni de sus futuros miembros y, muchísimo menos, debe derogar el Estado de Derecho. Si pretenden ustedes pisotear nuestros Tratados, sepan que nos tendrán enfrente para defenderlos, porque esto va de mucho más. Esto va, señorías, de defender la democracia con transparencia, pero, también, con la lógica de que a veces la ética hay que tratarla con más respeto del que han mostrado ustedes hoy para hablar aquí, faltando a la esencia de la democracia.
Señor presidente, señor Michel, comisaria McGuinness, señorías, cuando yo llegué aquí hace unos meses, les expliqué a mis hijos que este Parlamento era el guardián de la democracia europea. Les expliqué que en democracia el poder lo tienen los ciudadanos, que se organizan a través de sus representantes —que somos todos nosotros—, y que hay unas reglas básicas para resolver los conflictos y también para gestionar lo de todos, lo común. A ellos no les puedo hablar de John Locke o de Montesquieu porque todavía son muy pequeños. Pero a los ciudadanos sí debemos hablarles como lo que son, como adultos, y explicarles que esas normas básicas están recogidas en los Tratados europeos, que consagran la separación de poderes. Por eso, el artículo 14 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea recoge la prerrogativa de este Parlamento para controlar al poder ejecutivo en las distintas formas que adopta en la Unión: la Comisión, el Consejo, el Banco Central Europeo u otras agencias. Y para eso tenemos distintas herramientas, entre otras las comisiones de investigación, que son una herramienta clave de control político que se usa con total naturalidad y normalidad en los Parlamentos nacionales de prácticamente todos los Estados miembros. Pero especialmente en este Parlamento, el Consejo lleva desde el año 2014 ignorando todos los intentos por conseguir una norma que sea directamente aplicable y totalmente vinculante. Debo confesarles que mis expectativas durante la Presidencia española a propósito de cualquier cosa que tuviera que ver con separación de poderes o con control no eran muy elevadas. Pero lo que, desde luego, no me explico es cómo podemos estar en esta situación tras dos mandatos enteros, dos legislaturas enteras y más de catorce años desde que entró en vigor el Tratado de Lisboa. ¿Cómo quieren que les expliquemos esto a los ciudadanos?
Establecimiento del Mecanismo de Reforma y Crecimiento para los Balcanes Occidentales (debate)
Señor presidente, señora comisaria, comencé diciendo que los mecanismos de este tipo son para situaciones excepcionales y urgentes o sobrevenidas. Creo que en este debate tanto la excepcionalidad como la urgencia han quedado demostradas. Eso sí, no podemos decir que sea sobrevenido porque, como también se ha mencionado, llevamos ya veinte años —desde la Cumbre de Salónica en 2003— prometiendo la incorporación a esta región. Pero está claro también que redunda en el interés común de la Unión y de los países de los Balcanes Occidentales avanzar en los esfuerzos para reformar los sistemas políticos, jurídicos y económicos de estos con vistas a su futura, esperemos que pronta, adhesión a la Unión. Es una meta común a la que debemos llegar de la mano. La perspectiva de la adhesión a la Unión tiene, sin duda, un poderoso efecto transformador y supone un cambio positivo en los ámbitos democrático, político, económico y social. Créanme, como española que soy, soy testigo sincero del gran avance que supuso para mi país la adhesión a la Unión Europea y cualquier Estado miembro puede compartir esa experiencia histórica, como también ha compartido el compañero de Serbia. Ahora, sin duda, es momento de pasarles a ellos el testigo, de pasar el testigo a estas nuevas incorporaciones y hemos de trabajar todos juntos. Estado de Derecho, derechos fundamentales, gobernanza económica, refuerzo de las instituciones democráticas y reforma de la administración pública: son condiciones para la adhesión, pero también serán vigiladas una vez ya incorporados a este club, a esta Unión Europea. Esto no va solo de cumplir un día. Tenemos que trabajar por la democracia todos y cada uno de los días. Estas son y serán las claves de este proceso de adhesión, que, en palabras de la propia presidenta Roberta Metsola, es nuestra mejor herramienta geopolítica. La adhesión es nuestra mejor herramienta geopolítica. Por eso, porque es un win-win: ganamos todos.
Establecimiento del Mecanismo de Reforma y Crecimiento para los Balcanes Occidentales (debate)
Señor presidente, señorías, en primer lugar, quiero felicitar a los ponentes de este informe: mi compañero Karlo Ressler —que hoy no nos puede acompañar— y el señor Picula. También quiero destacar el trabajo de los ponentes alternativos y del secretariado. Los mecanismos son instrumentos que responden a situaciones excepcionales y, por tanto, su financiación y gobernanza deben rendir cuentas por completo ante la autoridad presupuestaria. Recientemente, hemos tenido que recurrir a esta herramienta como consecuencia de situaciones excepcionales que todos tenemos en mente: la guerra de Ucrania o la pandemia de la COVID–19. Hemos aprendido muchas lecciones sobre cómo debe ser el diseño de este tipo de herramientas y cómo debe ser su ejecución y control. De modo que, con este Mecanismo de Reforma y Crecimiento para los Balcanes Occidentales, potenciaremos las cosas que han funcionado bien y trataremos de minimizar los errores aprendidos de estas experiencias. La política de ampliación a los Balcanes Occidentales tiene importancia geoestratégica para la seguridad, la paz y la estabilidad del continente. A la luz de los cambios de dinámica en el entorno internacional, esto es indiscutible. Precisamente, la agresión de Rusia a Ucrania ha conferido un nuevo sentido e ímpetu a esta Unión Europea. No obstante, la senda de los países de los Balcanes Occidentales hacia la adhesión a la Unión debe estar firmemente anclada en avances tangibles y concretos en sus reformas. Esta es una región prioritaria para la Unión y la Unión es necesaria para esta región. No podemos escatimar recursos ni esfuerzos diplomáticos dirigidos a lograr su total integración. No podemos olvidar que su posición geográfica en el mismo corazón de Europa hace de esta región el objeto de deseo para potencias extranjeras que quieren parasitar sus instituciones. En este sentido, la Comisión adoptó una comunicación sobre un plan de crecimiento para los Balcanes Occidentales basado en cuatro pilares: promover la integración en el mercado único de la Unión, impulsar la integración económica y regional, profundizar en las reformas destinadas a acelerar el desarrollo integrador y sostenible en la región, y establecer un nuevo instrumento de financiación: el Mecanismo de Reforma y Crecimiento para los Balcanes Occidentales. Este Mecanismo se propone como objetivo apoyar estas reformas internas con inversiones estratégicas para que pronto se sientan los beneficios en áreas clave del mercado único europeo, incluyendo la libre circulación de bienes, servicios y trabajadores, el área de pago único en euros o el transporte, la energía o el mercado digital único. Este Mecanismo complementará el enfoque de asignación temática del Instrumento de Ayuda Preadhesión, centrándose en motores específicos para el crecimiento económico y social. Pero, mientras que el otro instrumento sigue un proceso de programación basado en los resultados, el procedimiento de este Mecanismo se basa en condiciones ex ante y combinará subvenciones con préstamos. Esta condicionalidad ex ante implica que los recursos financieros pueden ingresarse en los presupuestos nacionales solo después de que se hayan implementado las reformas. El plan de crecimiento es verdaderamente un incentivo para lograr los avances en este sentido, que son fundamentales para la sociedad y la economía de estos países. Es decir, en este caso, el control será real y exhaustivo. No habrá inversión sin previa y correcta previsión. Y, como reclamó este Parlamento y aquí se ha dicho, los pagos siempre estarán sujetos a condiciones estrictas relativas a la realización de las reformas establecidas en el programa acordado con cada uno de los socios. Este fondo, sin duda, tiene un enorme potencial: podría duplicar la economía de los países candidatos en los próximos diez años. Pero, además, entre los objetivos clave está la armonización con la política exterior y de seguridad europea —incluidas las sanciones contra el régimen ruso—. Con esto mandamos un mensaje claro: es imperante armonizar la actitud ante la agresión contra Ucrania y nuestra acción conjunta en el marco de las sanciones contra Rusia. No hay otro camino que la Unión Europea.
Actividades financieras del Banco Europeo de Inversiones: informe anual 2023 (debate)
Señor presidente, si tuviera que explicarles a los ciudadanos lo que es el BEI, les diría que es el Banco de la Unión Europea. Es el único banco cuyos accionistas somos los Estados miembros, cuyos intereses representa. Les diría también que proporciona su financiación y su experiencia para proyectos de inversión que contribuyen a que se consigan los objetivos políticos de la Unión (lo han dicho): industrialización, digitalización, pymes, cambio climático, etc. Les diría, además, que desde hace poco lo preside una española, Nadia Calviño, y eso debe ser motivo de orgullo para todos nosotros. Pero hay otras preguntas para las que yo no tengo las respuestas y seguro que los ciudadanos también están interesados en conocerlas. Por ejemplo, el Ministerio de Economía, que hasta hace poco presidía la señora Calviño, lleva más de dos años lejos de ser un ejemplo de transparencia y de gestión de los fondos europeos. ¿Debemos fiarnos más de su capacidad ahora al frente del BEI de la que tuvo gestionando estos fondos en el Ministerio? Otra pregunta: ¿pactó el señor Sánchez su nombramiento a cambio de su voto a Fráncfort en la reciente elección de la sede de la Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo? Y, por último, ¿tendrá usted, señora Calviño, más cuidado vigilando el uso de los fondos europeos, evitando así casos de corrupción como el de las mascarillas que acaba de estallar en España?
Marco financiero plurianual para el período 2021-2027 - Establecimiento del Mecanismo para Ucrania - Creación de la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa («STEP») (debate conjunto - Revisión del marco financiero plurianual)
Señor presidente, hoy evaluamos nuestro pasado reciente, pero para hablar de futuro. Y esta evaluación del marco financiero plurianual implica reconocer que ha carecido de la flexibilidad necesaria y de la autonomía suficiente respecto de los Estados miembros. También implica poner sobre la mesa tres elementos que son clave ya hoy, pero que lo seguirán siendo mañana. Tres cuestiones de futuro: la competitividad industrial, la soberanía energética y la lucha contra el cambio climático. Esta revisión sirve para afrontar estos retos desde el sentido común y desde la responsabilidad presupuestaria y sirve también para reforzar nuestro papel geoestratégico avanzando hacia una defensa común y apoyando a Ucrania en su reconstrucción. Señorías, ha habido varias revisiones, pero esta no es una más. Entre otras cosas, porque se asume que los niveles de absorción y ejecución por parte de los Estados miembros del marco financiero plurianual —incluyendo el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia— influyen directamente en la reasignación de recursos; es decir, pensando en positivo, aquellos Estados que alcancen los hitos comprometidos y ejecuten puntualmente los fondos disponibles no correrán el riesgo de perder parte de su dotación financiera. Será más fácil que los ciudadanos sepamos con qué eficacia se gastan nuestros impuestos.
Aplicación de las disposiciones del Tratado relativas a los Parlamentos nacionales - Aplicación de las disposiciones del Tratado relativas a la ciudadanía de la Unión (debate conjunto - Aplicación de las disposiciones del Tratado)
Señor presidente, señor comisario, nuestra Unión nació el siglo pasado como una mejor herramienta para la paz y con las luces largas puestas alumbrando un horizonte de prosperidad. En las últimas décadas, como habéis mencionado, hemos afrontado numerosos retos. El primero de ellos fue la construcción de la ciudadanía europea, que está presente desde el germen mismo de lo que hoy es la Unión y que se ha ido consolidando a lo largo de las décadas gracias al trabajo de todos. Treinta años después del Tratado de Maastricht, creo que podemos decir que, gracias a programas icónicos como el Erasmus, no hay duda de que los europeos nos sentimos ciudadanos de esta Unión: nueve de cada diez españoles lo hacen y tres de cada cuatro querrían que hubiera más decisiones tomadas a nivel europeo. Otro reto clave en este horizonte de prosperidad fue cruzar el puente de un siglo a otro, y eso implica hacer la transición digital. Si la ciudadanía europea se caracteriza por el vínculo entre el ciudadano y la Unión materializada en derechos, en obligaciones y en la participación política de los ciudadanos, ninguna de estas cuestiones puede hacerse al margen de la tecnología, pero tampoco la tecnología puede dejar a nadie atrás. Esta realidad de hoy hace que nuestra vida discurra al mismo tiempo en el mundo virtual y en el mundo físico, y así hemos de ser capaces de incorporarlo al marco de todo lo que hemos construido durante estas décadas: todos los derechos, las obligaciones y también la participación política. Hemos de tener todo esto en cuenta, señorías, porque Europa, o es con los jóvenes, o no será; o es con las familias, o no será; Europa, o es con los ciudadanos o no será.
Un año después de los casos de Marruecos y Qatar: balance de las medidas de refuerzo de la transparencia y la rendición de cuentas en las instituciones europeas (debate)
Señor presidente, señor secretario de Estado, un año después del Qatargate, este escándalo de corrupción nos ha enseñado dos cosas: que existe corrupción y que también la corrupción sale a la luz. Y algo más: que, cuando en las instituciones europeas existen problemas —que los hay—, estas tienen mecanismos para solucionarlos y para prevenir que de nuevo vuelvan a suceder cosas parecidas. Estas son dos partes esenciales de este proceso. Cuando hay un crimen, hay un castigo. En este caso, el crimen es el soborno a eurodiputados. ¡Qué vergüenza! Yo no estaba aquí aún. El castigo es la cárcel y las medidas que decíamos para evitar que esto vuelva a suceder en un futuro, esto es, las reglas de integridad y de transparencia en el Código de conducta de los diputados, en consonancia con el plan de catorce medidas de la presidenta Metsola. Y estaremos todos de acuerdo en que esto es algo que hay que aplaudir. Un aplauso que, por cierto, no nos puede hacer perder de vista la ironía de que sean justamente los socialistas quienes exijan más medidas de transparencia, cuando precisamente suele ser en ese lado de la bancada donde surgen estos escándalos de corrupción y también suele ser en los Gobiernos de ese color en los que se producen. Yo les recomendaría desde aquí que, además de los cristales de la transparencia, pongan, de vez en cuando, algún que otro espejo. Pero insisto en que es digno de elogiar el gran trabajo hasta ahora hecho. Tenemos que seguir trabajando, sobre todo en un momento especialmente delicado, para que, ante las próximas elecciones, no haya un caldo de cultivo populista. Señores, compañeros eurodiputados, no vale solamente con mirar la corrupción dependiendo de la bancada en la que se produzca y dependiendo del Gobierno en donde se consume. Ante la corrupción en todos los países, seamos firmes. (La oradora se niega a que Cyrus Engerer le formule una pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul»)