7
Jul
2025
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Seguridad de los productos y cumplimiento de la normativa en el comercio electrónico y las importaciones procedentes de terceros países (debate)
Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, la explosión del comercio en línea ha revolucionado la forma en que compramos y vendemos, ha roto barreras y ha creado nuevas oportunidades, pero también ha expuesto el mercado único a problemas para los ciudadanos y las empresas europeos. Nunca antes había sido tan fácil, con un simple clic, comprar un producto al otro lado del mundo y recibirlo cómodamente en casa en pocos días. Los números hablan por sí mismos: solo en 2024, entraron en la Unión más de 4 600 millones de artículos, con un valor declarado inferior al umbral de exención de derechos de 150 EUR. Estamos hablando de 12 millones de artículos al día. Se trata de una masa impresionante de mercancías, que con demasiada frecuencia escapa al control, poniendo en peligro la seguridad de los consumidores y socavando la competitividad de las empresas europeas, que operan de conformidad con normas muy precisas. El comercio electrónico es un mercado que debemos gobernar y enfrentar de manera responsable, porque detrás de cada paquete que cruza una frontera sin controles adecuados hay áreas sombrías que se refieren a la seguridad, la legalidad y la equidad. Para los consumidores, los peligros son reales: productos inseguros, prácticas de manipulación generalizadas y falta de garantías de fiabilidad. No es aceptable que los ciudadanos europeos estén expuestos a riesgos para la salud o estafas al comprar en línea. La libertad de elección debe ir acompañada de la protección de la seguridad, la salud y los derechos. Se necesita una información y una educación sólidas para sensibilizar y responsabilizar a los consumidores. Para las empresas, por otro lado, especialmente las pequeñas y medianas, la competencia se vuelve más difícil y, a menudo, injusta todos los días: Es inaceptable que aquellos que cumplen con estrictas regulaciones fiscales, ambientales y sociales compitan con operadores no europeos que no cumplen con las mismas normas de producción y también pueden eludir los controles. No podemos permitir que la exposición a mercados no regulados comprometa el futuro de nuestro tejido empresarial. Mirando a las autoridades aduaneras, el desafío es inmenso: Gestionan millones de paquetes cada día y a menudo se ven obligados a hacer más, pero con recursos limitados. Está claro que este modelo ya no es sostenible. Necesitamos herramientas tecnológicas de vanguardia, una mayor conciencia europea y una visión estratégica compartida. El actual marco regulador europeo es válido, pero debemos aplicarlo rigurosamente, reforzarlo si es necesario y reforzar las autoridades de supervisión por los medios adecuados. Por supuesto, las plataformas en línea también deben garantizar la trazabilidad y la transparencia, especialmente las establecidas fuera de la Unión Europea. Por esta razón, es esencial reforzar el papel de la persona responsable de la seguridad de los productos e introducir herramientas como el pasaporte digital, que permite verificar el origen y la conformidad antes de su introducción en el mercado. Esperamos que se acelere la reforma del Código Aduanero de la Unión y estamos de acuerdo con la introducción de la cifra del presunto importador, al igual que estamos de acuerdo con la eliminación del actual umbral libre de derechos por debajo de 150 EUR, que lamentablemente se ha convertido en un canal privilegiado para eludir los controles. Al mismo tiempo, es necesario crear una autoridad aduanera europea, con un centro digital de seguimiento de los flujos para luchar contra las prácticas fraudulentas. También estamos a favor de la propuesta de introducir una tasa de gestión para que los vendedores cubran los costes de las actividades de control. En vista de estos problemas, las sanciones deben armonizarse a escala europea, de modo que quienes infrinjan las normas no encuentren lagunas a escala nacional. Por último, en interés de nuestros conciudadanos, debemos combatir firmemente el marketing engañoso y las técnicas manipuladoras que empujan a nuestros consumidores hacia un comportamiento compulsivo e inconsciente, comprometiendo su libertad de elección y poniendo en riesgo su salud y bienestar económico. Estimado Comisario, estimados colegas, este informe es un paso decisivo hacia un mercado digital más justo, seguro y transparente: No se trata de detener la innovación, sino de guiarla con normas claras y sostenibles, porque defender el mercado único significa defender un modelo europeo basado en la legalidad, la responsabilidad y la protección de las personas, significa contribuir a reforzar la autonomía estratégica de la Unión, que hoy es una condición esencial para una Europa fuerte y creíble en un escenario cada vez más global.