Señor Presidente, Señorías, ponente, las islas, como mi Sicilia y Cerdeña, han sufrido y siguen sufriendo hoy los efectos de la crisis pandémica que ha afectado gravemente a su vocación turística natural, agravando su aislamiento estructural. Si a esto añadimos los efectos de la guerra en Ucrania, con el aumento significativo de los precios del combustible y la energía, la situación corre el riesgo de volverse insostenible para actividades como la agricultura, la pesca, la artesanía y el comercio. Nuestras islas necesitan iniciar un proceso inmediato, capaz de llenar las brechas estructurales que impiden su inclusión real en el contexto global. Por esta razón, el camino a seguir es un pacto por las islas, tal como ha sido concebido, estructurado y articulado por el ponente, que establezca precisamente proyectos de gran alcance y tenga en cuenta las necesidades de los territorios al insertarlos dentro de los mecanismos económicos y comerciales. Por eso votaremos sobre el informe, como también anunció el Presidente Fitto. Creo que la insularidad, por lo tanto, puede convertirse en un elemento positivo y aún no considerado como un factor de desventaja.
Reconstitución de las poblaciones de peces en el Mediterráneo (breve presentación)
Señor Presidente, Señorías, en primer lugar quiero dar las gracias a los ponentes alternativos por su disponibilidad y por su contribución, permitiendo que el informe se apruebe por unanimidad en la Comisión de Pesca, demostrando que el mar y el sector pesquero son una prioridad para todos. El informe tiene por objeto hacer hincapié en que la correcta aplicación de la Política Pesquera Común debe tener como objetivo principal la consecución del equilibrio adecuado entre la sostenibilidad económica, medioambiental y social. El Mar Mediterráneo ha estado apoyando a las poblaciones costeras y las economías de los países limítrofes durante milenios. También es uno de los mares más explotados, con niveles de hasta el 80% para ciertas especies demersales. Sin embargo, hay otros factores ambientales detrás de la disminución de poblaciones de peces específicas, ya que la pesca y sus ecosistemas están sujetos a fuentes de presión y degradación, como la contaminación, el cambio climático, la explotación de hidrocarburos, el dragado y la navegación. El deseo de la Comisión de establecer normas medioambientales estrictas es totalmente aceptable y positivo, pero esto no debe hacerse a costa del aumento de las importaciones y la reducción de la producción de alimentos en la Unión Europea. En los últimos años, en algunos países se han reducido a la mitad las flotas y tripulaciones, con una reducción de la producción de más del 50 % en favor de las importaciones, que actualmente se sitúa en torno al 85 % para las pequeñas especies pelágicas y demersales. Las condiciones deben crearse para que la salvaguardia de los recursos y la rentabilidad de las empresas coexistan y vayan de la mano para no frustrar los esfuerzos realizados hasta la fecha. Es necesario, en interés general y siempre con el fin de salvaguardar los recursos y la rentabilidad de las empresas, armonizar todas las regulaciones emitidas para simplificar las actividades pesqueras y no imponer cargas adicionales a las empresas. Es esencial, más de un año después de la entrada en vigor de un reglamento, llevar a cabo una investigación científica inmediata sobre la situación sanitaria de las poblaciones afectadas, con el fin de obtener datos científicos sobre la eficacia de las restricciones aplicadas y verificar su suspensión. Una mayor participación de los profesionales en los procesos de toma de decisiones es vital y los puntos clave deben ser, en primer lugar, una mayor participación y cogestión de las partes interesadas y, en segundo lugar, integrar los datos científicos con los conocimientos de los profesionales. Si siempre se tienen en cuenta los datos medioambientales, existe el riesgo de que se pasen por alto algunos aspectos muy importantes, como las implicaciones socioeconómicas de las restricciones a la pesca. Garantizar el principio del Estado de Derecho. Hay muchos convenios y tratados firmados por países ribereños del Mediterráneo y no solo para la gestión y protección de la pesca, sino que en la práctica la aplicación real es extremadamente diversificada y tiene elementos contradictorios concretos. Las condiciones previas para una cooperación y una cooperación reales y efectivas en la gestión de la pesca en el Mediterráneo existen y están claramente establecidas, con el fin de no socavar los esfuerzos que se requieren de las flotas de la Unión Europea, limitando las actividades pesqueras y, en consecuencia, también la sostenibilidad económica. En este contexto, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, firmada en Montego Bay, declara que cada Estado es libre de determinar la extensión de sus aguas territoriales hasta un máximo de 12 millas náuticas. Algunos Estados aplican arbitrariamente límites más que duplicados, creando situaciones de peligro absoluto y sometiendo las costas de los países ribereños del Mediterráneo a intrusiones de buques pesqueros de otros países, que llegan hasta tres millas por debajo de la costa. Las conclusiones a las que podemos llegar: un enfoque holístico que tenga en cuenta todos los aspectos que afectan al estado de salud del mar y la actualización y recopilación constantes de datos científicos relativos a la situación de las poblaciones. La pesca sostenible significa garantizar la sostenibilidad de todo el sector pesquero y de toda la cadena de producción, con consecuencias socioeconómicas positivas.
Impacto de la violencia doméstica y del derecho de custodia en las mujeres y los niños (debate)
Señor Presidente, Señorías, siempre hemos apoyado firmemente la protección de la familia, de las mujeres y, sobre todo, de los niños, y felicito a los ponentes por la pasión con la que han presentado su iniciativa. Sin embargo, es necesario ser muy cuidadoso, dada la delicadeza de los temas tratados, y no caer en la mera demonización generalizada del hombre sobre la base de una visión distorsionada de la sociedad. De hecho, para transmitir la imagen de una sociedad europea totalmente patriarcal y misógina, sugiriendo también algunas soluciones jurídicas que pueden utilizarse con la intención de distorsionar las relaciones entre hombres, mujeres y niños dentro de la familia en su conjunto, creemos que es un grave error. Algunos apartados del informe están invadiendo las competencias de los Estados miembros en materia de Derecho penal y Derecho de familia de una manera completamente engañosa, por lo que creemos que es mejor confiar en la esfera de competencia nacional. Cualquier forma de violencia debe ser contrarrestada, de cualquier manera, pero en la aplicación de la ley no debe haber espacio para que la interferencia de las evaluaciones ideológicas solo influya en las acciones legales y penales. Debemos seguir luchando por la protección de las mujeres y los niños en los foros apropiados y la cuestión de la custodia de los niños es demasiado grave para ser objeto de una evaluación a priori.