La resolución condena enérgicamente la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y exige la retirada inmediata de todas las tropas rusas. Destaca la necesidad de aumentar la ayuda humanitaria y militar, incluyendo sistemas de defensa aérea, y garantías de seguridad a largo plazo para Ucrania. La UE debe acelerar la integración de Ucrania en el mercado único y su proceso de adhesión. Se deben endurecer las sanciones contra Rusia, especialmente con un embargo total a los combustibles fósiles. Además, se exige la persecución de crímenes de guerra y el retorno de los niños ucranianos deportados.