La resolución condena la opresión sistemática, detenciones arbitrarias y condiciones inhumanas en Irán, exigiendo el cese de la violencia contra manifestantes pacíficos. Pide la liberación de todos los presos políticos, incluidos menores y activistas como Narges Mohammadi. Critica el aumento de ejecuciones y la falta de juicios justos. La UE debe apoyar investigaciones independientes y garantizar acceso digital seguro. El texto busca garantizar el respeto a los derechos humanos y la voluntad democrática del pueblo iraní.