La decisión activa el Fondo de Solidaridad de la UE para proporcionar ayuda financiera a España y Francia tras graves catástrofes naturales. España recibe alrededor de 946 millones de euros por los daños causados por inundaciones en Valencia, mientras que Francia obtiene fondos para los ciclones en Mayotte y La Reunión. El objetivo es abordar las necesidades urgentes y apoyar la reconstrucción de infraestructuras afectadas. Se destaca la importancia de reforzar la prevención y las medidas de adaptación climática para evitar futuros desastres. La UE subraya la necesidad de un desembolso rápido y el uso flexible de los instrumentos de financiación existentes.