La recomendación busca fortalecer el acceso a la justicia para mujeres y niñas eliminando leyes discriminatorias y barreras estructurales a nivel global. Políticamente, pretende priorizar la igualdad de género en la política exterior de la UE y promover sistemas legales inclusivos. Se enfoca especialmente en grupos marginados afectados por discriminación interseccional y en la lucha contra la violencia de género. La UE aspira a liderar la implementación de compromisos internacionales como la Agenda 2030 y el Convenio de Estambul. El objetivo es lograr avances sostenibles mediante financiamiento específico y cooperación global.