La UE fortalece sus asociaciones estratégicas en seguridad y defensa para responder a amenazas híbridas y agresiones militares, como la guerra en Ucrania. El objetivo es mejorar la interoperabilidad, la innovación y la cooperación industrial con socios afines, especialmente la OTAN. Estas asociaciones buscan reforzar la autonomía estratégica de la UE, manteniendo la cooperación multilateral y la complementariedad con la OTAN. Se priorizan colaboraciones con Ucrania, EE.UU. y países de la región indo-pacífica para abordar desafíos globales de seguridad. La UE aspira a desarrollar capacidades de defensa propias sin debilitar la alianza transatlántica.