La resolución condena la violenta represión de las protestas postelectorales en Tanzania en 2025, donde las fuerzas de seguridad utilizaron fuerza letal contra manifestantes. Exige la liberación inmediata del líder opositor Tundu Lissu y claridad sobre la desaparición del crítico gubernamental Humphrey Polepole. Se critican duramente las detenciones políticas y la intimidación a opositores, periodistas y defensores de derechos humanos. La UE debe impulsar investigaciones independientes sobre violaciones de derechos humanos y la abolición de la pena de muerte. Se solicita apoyo a largo plazo para activistas amenazados y una mayor intervención de la UE ante las autoridades tanzanas.