El informe analiza reformas institucionales para aumentar la competitividad europea, basándose en el informe Draghi. Los objetivos centrales incluyen completar el mercado único, incrementar inversiones en innovación y sostenibilidad, y fortalecer la autonomía estratégica. Se propone superar bloqueos políticos mediante procesos decisorios más eficientes, como la votación por mayoría cualificada. Además, se exige una reforma del presupuesto de la UE para permitir inversiones focalizadas en áreas críticas como defensa y digitalización. Las propuestas buscan asegurar la capacidad de actuación de la UE en un entorno global cada vez más competitivo.