La modificación del Reglamento (UE) 2024/1348 flexibiliza los requisitos para aplicar el concepto de «tercer país seguro». Los Estados miembros podrán actuar sin necesidad de una conexión previa con el solicitante si existen acuerdos con terceros países. El objetivo es crear una política de asilo más eficiente y uniforme en la UE, evitando abusos y acelerando los procedimientos. Grupos vulnerables, como menores no acompañados, quedan exentos salvo en casos de riesgos para la seguridad. La transparencia y coordinación entre Estados miembros se refuerzan mediante obligaciones de notificación.