El informe evalúa la implementación de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) de la UE en 2025, destacando la necesidad de defender el orden internacional basado en normas frente a amenazas autoritarias. La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania se condena como una grave violación del derecho internacional y la seguridad europea. La UE debe intensificar su apoyo a Ucrania, incluyendo ayuda militar y garantías de seguridad a largo plazo, para lograr una paz justa. También se prioriza el fortalecimiento de las capacidades de defensa europeas y la lucha contra amenazas híbridas como la desinformación y el sabotaje. El informe insta a expandir alianzas geopolíticas, como con América Latina y Asia Central, para reforzar la estabilidad global y los intereses de la UE.