La UE busca fortalecer su soberanía tecnológica reduciendo dependencias de terceros países en áreas críticas como semiconductores, infraestructura en la nube e inteligencia artificial. El objetivo es fomentar a las empresas europeas mediante condiciones competitivas mejoradas e inversiones en infraestructura digital. Se prioriza la expansión de redes de alta velocidad como fibra óptica y 5G para cumplir con los objetivos de la década digital para 2030. Al mismo tiempo, se busca reforzar la ciberseguridad y la protección de datos para generar confianza en las tecnologías digitales. Los fondos públicos y privados deben utilizarse estratégicamente para impulsar la innovación y la competitividad de Europa.