La reforma del Acta Electoral Europea busca unificar los procedimientos electorales en la UE y fortalecer la legitimidad democrática del Parlamento. Los cambios clave incluyen un umbral mínimo obligatorio del 2 % para Estados con más de 35 escaños y medidas contra el doble voto. Obstáculos políticos, especialmente en España y Alemania, retrasan la ratificación debido a intereses nacionales y preocupaciones constitucionales. Las disposiciones opcionales, como la visibilidad de partidos europeos en las papeletas, rara vez se implementan, dificultando la europeización de las elecciones. El objetivo es aumentar la participación electoral y mejorar la transparencia del proceso electoral.