La UE introduce indicadores de rendimiento estandarizados para evaluar la eficacia de las medidas de financiación destinadas a fortalecer la competitividad europea. El objetivo es aumentar la transparencia y eficiencia en el gasto del presupuesto de la UE mediante indicadores claros, medibles y comparables. Las prioridades clave incluyen la innovación, la descarbonización y la seguridad económica como pilares centrales de la estrategia de competitividad. Al mismo tiempo, se busca reducir la carga administrativa y reforzar la rendición de cuentas ante los ciudadanos e instituciones. Los indicadores deben capturar impactos a largo plazo como el aumento de la productividad y el empleo sostenible.