La resolución busca fortalecer la estabilidad financiera en la UE mediante una mejor regulación y supervisión. La finalización de la Unión de Mercados de Capitales se prioriza para fomentar inversiones y reducir riesgos sistémicos. Los intermediarios financieros no bancarios (IFNB) son señalados como un sector en crecimiento que requiere reformas específicas. Las tensiones geopolíticas, la alta deuda pública y los riesgos digitales se identifican como amenazas clave. Se destaca la necesidad de una mayor coordinación entre autoridades nacionales y europeas para detectar y gestionar crisis de manera proactiva.