El reglamento establece una prohibición gradual de las importaciones de gas natural y petróleo rusos en la UE para eliminar las dependencias energéticas. El objetivo es fortalecer la seguridad del suministro y evitar manipulaciones del mercado por parte de Rusia. Los contratos de suministro existentes tendrán disposiciones transitorias para facilitar una diversificación ordenada. Se reforzará la supervisión de las importaciones de energía para evitar eludir la prohibición. Los planes nacionales de diversificación deben coordinar la transición hacia fuentes de energía alternativas.