La enmienda busca simplificar la taxonomía de la UE aliviando los requisitos de divulgación y los criterios técnicos de evaluación para actividades económicas sostenibles. Se critica la reducción de la lista de sustancias preocupantes de más de 4.000 a 493, lo que podría debilitar la prevención de la contaminación. La introducción de un umbral de materialidad del 10% permite a las empresas excluir actividades menos relevantes de los informes, facilitando el lavado de imagen verde. Las instituciones financieras obtienen un período de transición de dos años para sustituir informes detallados por declaraciones genéricas. La « alineación parcial con la taxonomía » carece de definición clara y podría dañar la credibilidad del sistema.