El reglamento busca simplificar y aumentar la flexibilidad de la Política Agrícola Común (PAC) mediante ajustes específicos. Se centra en atender las necesidades de pequeños productores, jóvenes agricultores y explotaciones ecológicas para reducir la carga administrativa. El sistema de condicionalidad se flexibiliza para ciertos grupos, como exenciones para pequeños productores con menos de 10 hectáreas. Se introducen pagos por crisis en casos de desastres naturales o condiciones climáticas adversas para apoyar más rápidamente a los agricultores. Además, se agilizan los procedimientos de aprobación de cambios en los planes estratégicos de la PAC al requerir solo ajustes estratégicos ante la Comisión.