La resolución rechaza firmemente la propuesta de paz ruso-estadounidense para Ucrania por socavar su soberanía e integridad territorial. Critica que el plan premia los crímenes de guerra rusos, niega garantías de seguridad a Ucrania e ignora los intereses de seguridad europeos. Exige que la UE garantice la participación plena de Ucrania en las negociaciones, respetando su derecho a elegir alianzas. Se pide un aumento del apoyo militar y diplomático para crear condiciones para una paz justa y duradera. Además, se solicita la prohibición inmediata de las importaciones de energía rusa y un endurecimiento de las sanciones contra Rusia.