La resolución busca proteger a los consumidores de la UE frente a productos ilegales como muñecas sexuales infantiles, armas y artículos no conformes vendidos en plataformas de comercio electrónico. Critica la falta de control de plataformas como Shein o Amazon y exige mayor responsabilidad por los productos comercializados en sus mercados. Políticamente, pide acelerar la aplicación de la Ley de Servicios Digitales y reformar el código aduanero para evitar la importación de productos peligrosos. También destaca la importancia de salarios justos y condiciones laborales dignas en el sector logístico como parte de la solución. Se insta a fortalecer la cooperación entre autoridades de protección al consumidor a nivel transfronterizo.