La renovación de la autorización del algodón genéticamente modificado MON 88913 se cuestiona por su tolerancia a herbicidas y su asociación con el glifosato. Existen preocupaciones sobre riesgos para la salud, impactos ambientales y la falta de estudios a largo plazo. Aunque la EFSA no encontró nuevos peligros, no evaluó efectos acumulativos o indirectos. El Parlamento exige retirar la propuesta de la Comisión, invocando el principio de precaución y los compromisos internacionales de sostenibilidad. Además, se solicita una reforma del proceso de aprobación de OGM para abordar deficiencias democráticas.