El reglamento modifica normativas existentes de la UE para armonizar los requisitos de transparencia en la representación de intereses en nombre de terceros países. Busca establecer estándares uniformes de divulgación para fortalecer la integridad del mercado único. Afecta especialmente a regulaciones sobre cooperación administrativa y acceso digital a servicios públicos. Los cambios pretenden cerrar lagunas y mejorar la trazabilidad de influencias externas. Políticamente, el objetivo es aumentar la confianza en las instituciones europeas mediante mayor claridad y rendición de cuentas.