Las correcciones de voto en el Parlamento Europeo sirven para documentar retroactivamente la voluntad real del votante, en los casos en que los eurodiputados emitieron votos erróneos debido a errores técnicos o equivocaciones. Estas correcciones sirven únicamente para la transparencia y la responsabilidad política ante el público, pero no tienen ninguna influencia sobre el resultado de la votación ya establecido y jurídicamente vinculante. Un eurodiputado solo puede hacer constar cómo tenía la intención de votar, sin que el resultado oficial de la sesión plenaria sea revisado por ello.